ACTITUD (Juan Carlos Holgado. Archery Focus)
MÉTODO DE REGULACIÓN DE BOTÓN ALTERNATIVO (James Park)
En la evolución de todo arquero, pasada su etapa de
aprendizaje y la del dominio de la técnica de tiro, comienza a hablarse de la
"actitud" del mismo ante la competición, y su reacción ante los
fallos y los aciertos. Se escucha en numerosas ocasiones, "tiene un buen
coco", o " la cabeza le juega malas pasadas". Hablar de la
"mente" o de la actitud es un tema complejo y difícil. Se desconoce
mucho más de lo que se conoce, pero en este artículo procuraré dar unos
consejos y manera de mejorarlo, para que no tenga dudas en cómo pensar.
Una
de las mayores frustraciones en el tiro con arco de competición es no poder
aceptar o dominar los acontecimientos que se suceden.
Estoy
tirando muy bien, para poder batir incluso mi récord personal. Pienso sobre
ello incluso sin querer. En cada momento siento que puedo cometer un fallo, me
siento nervioso y, ZAS… ya lo tengo de nuevo, un 5. Tardo 12 flechas en volver
a encontrarme a gusto con mi tiro y conmigo mismo y olvidar ese 5. Ya es tarde,
el récord y mi buena puntuación se han "volatilizado". Otra vez he fallado.
¿Por qué me pasará siempre lo mismo?
Esto
es un diálogo interno de muchos de nosotros. En ese habitual acto de
comunicarnos con nuestro yo se encierra la clave de cómo poder trabajar la
actitud correcta. Pero lo primero que debo advertir es que la mente y todos sus
procesos deben volver a aprenderse de manera consciente y objetiva en cada
entrenamiento, creando un HÁBITO en esta conducta o actitud mental. Si Ud. no
aplica estas reglas en cada entrenamiento, en cada momento, con total sinceridad
consigo mismo, las actuaciones en el diálogo interno en la propia competición
son casi nulas. Al igual que no se plantea entrenar todo el día la técnica y en
el mismo día de la competición, regular su arco, no pretenda tirar en los
entrenamientos dejando sus pensamientos fluir libremente y descontrolando su actitud
y reacciones ante diferentes estímulos y solo aplicarlos en la competición.
Nunca funciona. Ponga verdadero interés en cada entrenamiento y así, pasados
unos meses hará exactamente lo mismo en la competición, sin esfuerzo alguno.
Todo esto es lo que se conoce como la CONCENTRACIÓN en el tiro.
LA
MENTE LE PROTEGE
La
mayoría de los mecanismos de su mente están entrenados y existen paras
protegerle de lo que pueda pasarle. Los procesos mentales no son algo malo para
Ud., pero el no ser consciente de cómo funcionan y para qué sirven no le
permitirán "desconectarlos" conscientemente cuando sea necesario en
la competición. Por ejemplo, ante un reto, la mente le prepara constantemente
para el hecho de que pueda fallar, pero el simple hecho de pensar en el fallo
le hace dudar, le hace fallar. Ud. lo sabía o su actitud y modo de pensar lo ha
provocado. Nunca lo sabremos. Pero una de las características comunes de la
mayoría de los campeones es que cuando tuvieron un éxito, reconocen que no les
daba tiempo de pensar en ello ya que estaban muy centrados en lo que hacían,
sin dar cabida a lo que esto podía significar o las consecuencias de sus actuaciones.
Estaban totalmente "llenos" de lo que hacían, y no tenían huecos para
nada más en su mente. Esto es vivir en el presente.
VIVIR
EL PRESENTE
En
muchas filosofías o religiones se habla de ello. Pero alejándonos de estas
acepciones religiosas, en el acto del tiro debe eliminarse el
"pensar"
y el "análisis". Existe un problema en el tiro con arco en este
aspecto que se denomina "bloqueo por análisis", que se origina cuando
un arquero en estado de presión analiza todo lo que le sucede en la
competición. Tanto análisis, tanto trasiego en las neuronas de aquí para allá,
llega un momento en el que esto crea un bloqueo mental. Nos agotamos y nos
quedamos "out". Bloqueo por análisis, toda una frustración.
Por
ello, pensar no es demasiado aconsejable en el momento del tiro, y el cuerpo
debe funcionar como una máquina. Y nuestra mente como un mero "supervisor".
Analicemos lo que pensamos al tirar. Comprobaremos que nuestra mente se
adelanta continua- mente a nuestros actos. Incluso volvemos a pasos que ya
debían estar controlados. Por ejemplo, cuando estamos apuntando nos preguntamos
si la mano de arco estará bien, y ponemos nuestra atención en esta parte del
cuerpo, pero, esto ya debía haber estado controlado en su momento, y no ahora.
Lo que hacemos es que cuando tomamos el arco y la cuerda, la mente está en el
tensado del arco. Cuando lo tensamos, pensamos en el anclaje. Al anclar, la mente
ya está en el apuntar y alinear, y cuando nuestro cuerpo llega a ello, la mente
ya está en el disparo. De aquí vienen muchos problemas como las reacciones al
clicker, sustos antes de tirar o la temida enfermedad del amarillo.
Lo
que debemos hacer es pensar constantemente en el presente.
La
mente debe estar en aquello que nuestro cuerpo hace. En el puro presente. En la
acción, y no en la idea de la acción. Y esto es difícil de hacer, pero cuando
se consigue, todo se percibe de otra forma. Ud. puede tener la mente de manera
consciente en una sola cosa en un momento. No intente pensar en todo.
Seleccione una cosa en un momento en cada fase del tiro y
ponga la atención a controlar estos puntos. En mi caso, en la preparación del
tiro pongo mi atención en la posición de la mano del arco sobre la empuñadura, para
después controlar cómo agarro la cuerda (posición y tono de los dedos). En la
segunda fase del tiro, elevar los brazos para tensar el arco, pongo atención en
fijar la escápula del brazo de arco mientras elevo el brazo. Y solo en eso
hasta que tenso, la tercera fase. Durante esta, toda mi atención se centra en
el movimiento de la escápula del brazo de cuerda y de a dónde la estoy
llevando. Y así sucesivamente hasta llegar al anclaje, tirando hacia el centro
de la diana y dejando el tiro ir cuando la señal de disparo se sucede.
La
mente consciente está controlando una cosa en el momento que la hago, y la
inconsciente ya se encarga de apuntar, alinear y otras funciones que
desconozco. Estando y viviendo el presente, no puedo desear ganar, y por ende,
automáticamente temer el perder, y por ello, analizar y recordar lo que me pasó
en otras ocasiones en el inoportuno momento de tirar. Esto nos lleva a pensar
en el posible fallo, y pensar en el mismo, lo provocará…
PONER
ATENCIÓN EN LO QUE SE PUEDE CONTROLAR
Hace
mucho tiempo que me enseñaron una forma de pensar sobre los problemas. Ante un
contratiempo, un problema solo hay 2 posible acciones. O tiene solución, por lo
que debemos centrarnos en ella y en cómo conseguirle, o bien, no la tiene ya
que no depende de mí, por lo cual, por qué dar vueltas y vueltas sobre ello si
no puedo hacer nada. Olvídalo y céntrate en otra cosa. Y es esto lo que debe
hacerse en el arco. El momento de la competición no es el más idóneo para
analizar que nuestra flecha no es la adecuada y que debo cambiarla, ni que
debía haber entrenado mucho más, ni que llueve demasiado y hace viento, o que
me ha tocado eliminarme con "fulanito". No puedo centrarme en nada en
lo que no pueda actuar. Solo puedo centrarme en lo que yo CONTROLO. Aquello que
es ajeno a mi control y a la posibilidad de interacción, sencillamente deja de
estar en mi mente, viene y se va, sin más. Debo centrarme en "qué es lo que
puedo yo hacer ahora para mejorar mi atención y servicio mí mismo". Si no
he entrenado demasiado en esta semana, ya no puedo hacer nada para remediarlo,
Debo centrarme en tirar con un ritmo más vivo, y sin desear ganar, sino hacer
cada tiro lo mejor posible, sin apuntar demasiado, ya que me agoto. Y si mi
flecha no es la adecuada, no es el momento de "destruir" mi confianza
en mí y en mi material. Debo asimilar que si hago los tiras casi perfectos,
iguales unos con otros, el material reaccionará de igual manera y por lo tanto
puedo hacer un buen resultado. Una mala regulación con tiros realizados de
igual manera pueden crear un excelente resultado, pero la falta de agrupaciones
se debe más a las diferencias que introducimos en cada tiro que del "extraño"
hacer del arco con una mágica "vida propia”
EQUILIBRIO
EMOCIONAL
Saltar
de alegría, exteriorizando excesivamente la satisfacción de un 30, hará que
cuando tengamos un 23, entremos en una profunda depresión. Es muy importante no
alegrarse demasiado por los aciertos, al igual que no enfadarnos demasiado con
los fallos.
Cuando
la competición o entrenamiento finalicen, por supuesto que deberá felicitarse o
"fustigarse" mentalmente ante su resultado.
Esto
le ofrece el necesario análisis y motivación para las siguientes sesiones de
tiro con arco. Pero no durante la competición. El dibujo imaginado del estado
emocional de un arquero en competición debe ser "plano", sin picos
altos ni bajos. Es la única manera de centrarnos en el presente, sin interferencias
emocionales que nos "descentran" de nuestro duro trabajo con nosotros
mismos. Si se encuentra tirando muy bien o ha hecho un 59, piense mientras espera
hasta la siguiente serie qué es lo que le ha hecho realizar este buen resultado
y centre su atención en buscar ese mismo objetivo en las siguientes series. Y
esto no es l habitual. Si me centro en el brazo de arco y hago un 59, en la
siguiente serie intento "mantener" mi buen resultado y comienzo a apuntar
y retardar mi tiro. Al cambiarlo, no tengo otro 59, sino un 50 (y de milagro,
ya que tuve dudas y sustos), he cambiado mi objetivo en el tiro por no prepararme
mentalmente para hacer exclusivamente lo mismo que hice y me ocupé antes.
Pero
si hago una tirada mala o un fallo, debo centrarme automáticamente en la
solución al mismo. Si al apuntar mucho, me he asustado y he realizado un
"nulo". Debo olvidarme de este "0" en el momento de montar
la siguiente flecha y pensar en lo que puedo hacer, realizar un tiro con ritmo,
abriendo grande y manteniendo la postura al final del tiro. He puesto remedio
al problema, y en tan solo una flecha. Manténgase ocupado y no celebre una
buena serie, ni se mortifique por un fallo, tal como un nulo. Céntrese en asistir-
se mentalmente en cada momento de pausa, y cuando hay que tirar, sin pensar
nada, solo controlar el presente. No es tarea fácil, se lo aseguro.
SEA
POSITIVO
Uno
de los problemas en la competición es que nos centramos en muchos aspectos
negativos. En cualquier situación, ante cualquier acto, hay aspectos y puntos
positivos y negativos. Es imprescindible centrarse en todo lo positivo que se
presenta a nuestro alrededor, ignorando lo negativo. Cuanto más nos rodeemos de
un buen ambiente e ignoremos el malo, más disfrutaremos de la competición, y
con ello, mejor trabajaremos con nuestra mente. Nada de malos
"rollos", nada de discusiones, nada de "guerras
dialécticas" ni ataques ni defensas. Simplemente no es el momento de ello.
Es el momento de ver lo estupendo de lo que tenemos alrededor. Si lo mira, ahí
está para ayudarle en su humor y en su estado de ánimo. Úselo constantemente.
HABITO
Controlar
y corregir conscientemente lo que la mente piensa y se ocupa no es tarea
sencilla. Debe ser entrenada con progresión. Mi consejo es que dedique 10
minutos en un entrenamiento en analizar y observar sus diálogos internos. Ver
cómo funciono. Ahora actúo otros 10 minutos como hemos explicado. Terminado
esto, lo dejo. En mi próxima sesión, 10 minutos de análisis y 15 de actuación.
En otra, 10 de análisis y 20 m de actuación. A las 3 semanas, ya podrá
controlar el 50% del entrenamiento respecto a su actitud mental. Solo después
de unos meses podrá dominarlo en una competición con estrés. Y puede tener
recaídas en sus actitudes pasadas. No se preocupe, es normal. Tenga en cuenta
que su mente se resistirá de vez en cuando.
Y
estos son unos puntos de inicio en este trabajo. Iremos hablando de más
aspectos, pero esto solo funciona cuando se trabaja, y con este artículo, tiene
trabajo de sobra para meses.
Hasta
otra, y a disfrutar del tiro.
MÉTODO DE REGULACIÓN DE BOTÓN ALTERNATIVO (James Park)
Presunciones:
- La longitud del arco es la adecuada para tu apertura.
- Las palas se pueden alinear.
- La potencia es ajustable.
- Las flechas son de un calibre que nos funcionara.
- Las flechas están cortadas a la medida adecuada.
- Tienes visor y clicker.
- Tienes una buena posición de la mano de arco y no
"doblas" el cuerpo del arco.
- Si las flechas son del calibre adecuado, el siguiente proceso es
fácil, rápido, preciso y repetible.
Pasos:
- Selecciona la longitud de cuerda correcta. Esto debería asegurar
la correcta porción de cuerda que asienta sobre la "recurva" en cada
pala.
- Ajusta el tiller.
- Alinea las palas: La cuerda debe correr centrada por las palas y
el cuerpo y el cuerpo no puede estar girado en ningún lado.
- Ajusta el botón de presión de manera que no tenga movimiento (Yo
pongo una cerilla dentro) (nota del traductor: yo use el embolo de otro botón
mas pequeño). Entonces ajusta el centrado de manera que la flecha no sobresalga
por ningún lado.
- Dispara algunas flechas emplumadas y desemplumadas a unos 15-20
metros. Ajusta el punto de enfleche de manera que las emplumadas y las
desemplumadas vayan a la misma altura.
- Ajusta la potencia del arco de manera que las emplumadas y
desemplumadas claven juntas en el plano horizontal. Date cuenta que si las
flechas no son del calibre adecuado, este paso no será posible y habrá poco que
puedas hacer para arreglarlo (venderlas y comprar de nuevas - con un recurvado
realmente necesitas escoger el calibre adecuado, incluso un calibre equivocado hará
que no sea posible ajustar correctamente con la frustración correspondiente).
Si la potencia del arco no es suficientemente alta, prueba una cuerda más
ligera. Si la potencia no baja lo suficiente, prueba una cuerda más pesada.
- Aun con la presión del botón sólida, ajusta tu visor de manera
que te agrupen en el centro de la diana.
- Ahora, no cambies la regulación del visor. Saca la cerilla fuera
del botón y ajusta la dureza del botón en "algo agradable" (nota del traductor: hay bastante
controversia a que significa "algo agradable". Según Don Rabska
serian 400 gramos de presión a 2mm de hundimiento. Según otra gente serian 900
gramos a 2mm. Al parecer se toma como buena la presión de un botón Beiter con
el muelle medio al número 5 que son unos 650 gramos. Pero lo que viene a decir es que ni este muy duro ni muy
blando.)
- Ahora que ya tienes algo de presión en el botón, debes sacar
ligeramente la flecha fuera del autentico centrado moviendo el botón de presión.
- Dispara unas cuantas flechas y mira donde va el grupo. Si las
flechas van a la izquierda de donde te iban antes, entonces mete un poco el botón
de presión y viceversa.
- Dispara algunas flechas emplumadas a una distancia mayor para
chequear que vuelan bien.
- Hacer el test de los polvos de talco (se espolvorea la zona de
las plumas para comprobar que no golpee en ninguna parte del arco. Obviamente,
esto no es del todo necesario, es una simple comprobación) para asegurarnos de
que la flecha no golpea el reposa o el botón.
- Fijaros que no hemos perdido el tiempo con la tensión del muelle
para intentar que las emplumadas y desemplumadas vayan juntas. No funciona de
esta manera. La clave del ajuste esta en
variar la potencia del arco.
Y después de todo
esto, yo me pregunto……...¿Por qué carajo no venden los botones fijos a una
presión de 650 gramos?.
En fin, la cosa es
probar, probar y probar y escoger lo que mejor te vaya. Pero no siempre hay
tiempo ni ganas…
EL SILENCIO ES AGRADABLE (Extraído de Archery Focus. Por George Tekmitchov)
.
Todos los arqueros de élite buscan
un arco “quieto” y estable. Pues bien, yo se que algunos de vosotros no están
convencidos de la necesidad de buscar un arco estable y quieto. En el año 1986,
en algunos momentos de la temporada tenía un arco nervioso y ruidoso, y buscaba
en las competiciones encontrar arqueros con arcos tan ruidosos como el mío, y
aún así llegábamos a hacer 1250 puntos. Por supuesto que el arco ruidoso
también era evidente que funcionaba bien. Pero la edad y la experiencia me
hacen ya algo más conocedor de las características idóneas de un arco, y estás
son el silencio y la quietud:
¿Por qué cree que necesita un
arco estable y quieto? Las razones favorables son las siguientes:
- El arco
tendrá más vida. Toda la energía acústica y las vibraciones, significa que
más tarde o temprano, algo se romperá, quebrará o se soltará.
- Será más agradable disparar, con lo que se tira
más tiempo y así, podrá disfrutar de la posibilidad de tener una relación más
amistosa con los arqueros que le rodean en la línea de tiro.
- El arco no “salta” tanto, justo en el momento de
soltarlo en su máxima apertura y hasta que sale la flecha.
- Mujeres atractivas vendrán a ti para decirte: “Ohh, que bien suena tu arco”. (Desafortunadamente esto nunca me ha pasado).
- Mujeres atractivas vendrán a ti para decirte: “Ohh, que bien suena tu arco”. (Desafortunadamente esto nunca me ha pasado).
Ahora miremos los detalles o
partes que pueden hacer que nuestro arco sea más ruidoso y menos estable:
- Estabilizadores sueltos o muy blandos, (poco rígidos).
- El sistema de cajetines de las palas con el arco.
- Algo suelto en el material.
- Flechas demasiado ligeras, (flexibles en su calibre).
- Cuerdas con pocos hilos y ligeras.
- Escasas o muy pocas vueltas en la cuerda.
- Nocks point muy justo o estrecho (enganchan o escupen al culatín)
- Malas sueltas.
- El diseño del arco. (Algunos arcos están diseñados para dar de manera natural ese ruido o golpe en el disparo).
Ahora hay unos pasos obvios, y
otros no tanto, para evitar estas causas y corregir el sonido del arco.
Fistmelle
Los arcos recurvos tienen uno o
dos fistmelles en los que el arco funciona muy estable. ¡Increíblemente, muchas
de las veces coincide justamente dentro del rango que recomienda el fabricante
del arco!
En la mayoría de los casos, en la
posición en la que el arco es menos
ruidoso, suele coincidir en el que agrupa mucho mejor. De esta manera, póngale
vueltas o las quite a la cuerda para llegar a encontrar esa posición ideal
(¿hizo la cuerda algo más larga para que podamos darle vueltas y aumentar el
fismel y lo contrario?). Esto además tendrá un gran efecto en la sensación
total del arco sobre su mano. Por ejemplo, un fismelle excesivo hará que las palas
del arco permanezcan oscilando y vibrando demasiado tiempo después del disparo.
Puede no oír esa vibración tanto como sentirla, pero es un factor muy
importante.
Hablemos sobre los cajetines
de regulación de la potencia de las palas. Los arcos Yamaha, y en
menor grado los arcos Hoyt, son más estable cuando se utiliza la posición más
destensada de la regulación de sus cajetines. Esto es justo al contrario de la
mayoría de los arcos compuestos los cuales se vuelven más ruidosos cuando destensamos
sus palas.
Alguna pieza anda suelta: Tornillos no fijados, visor con holguras,
algún estabilizador o peso del mismo suelto, el clicker poco prieto…. Todo esto
le creará mucho ruido en el arco. Soluciones válidas son fijatornillos, hilo de
teflón, visores mejor diseñados y un correcto mantenimiento del material.
Flechas ligeras: Una flecha más ligera, (flexible) absorbe menos
energía al abandonar la cuerda lo cual sacudirá más rabiosamente a su visor con
lo cual obviamente perderá la buena sensación.
Cuerdas ligeras: Por ejemplo, las cuerdas con 16 hilos son más
ruidosas que 20 hilos.
Material de la cuerda. El Dacrón que es más elástico, pero demasiado
lento, y elongable. Los materiales de última generación son más estables.
Estrechez de los nocks: Los nocks ajustados son más ruidosos que
los espaciosos. Hay que utilizar el tamaño adecuado de culatín.
Nock point: Un punto de enfleche sin holgura ninguna y muy pegado
al culatín será más ruidoso que uno con un mínimo de holgura.
Pocas vueltas en la cuerda: cuerda con DEMASIADAS vueltas es más lenta,
ya que las vueltas de la cuerda actúan como un muelle, con un comportamiento más
elástico. Aquellas con POCAS vueltas dan pocas cosas buenas y da un mayor golpe
o “shock” en el tiro.
El diseños de los arcos: Algunos arcos son de por sí más ruidosos
que otros. Arcos con cajetines con elementos de regulación son más “tranquilos”
que aquellos que no tienen una pieza de cajetín de palas (las palas se encajan
en el cajetín hecho en el mismo cuerpo). Las palas de madera parecen ser más
estables y quietas que las de carbono foam (piense que puede ser por ser las de
madera más lentas)
Malas sueltas: reacciones incorrectas de la suelta que realizó.
Estabilizadores inadecuados: es un aspecto muy interesante y en el
que se puede hablar mucho. Los estabilizadores se han utilizado durante mucho
tiempo con la idea de parar los movimientos y absorber las vibraciones del
arco. Era muy habitual ver piezas estabilizadoras de mercurio con el objeto de
absorber las vibraciones y ruidos. No es la solución idónea y más recomendada,
pero funciona. Más tarde Hoyt desarrolló los “TFC” o Torques Flight Compensator
con una búsqueda de quietud en los estabilizadores. Originalmente se utilizaban
en los estabilizadores largos, pero acabaron siendo populares en los estabizadores
cortos. Los Doinker y productos parecidos son muy usados por un alto porcentaje
de los arqueros de élite, ya que son muy eficaces y sencillos de poner. Se
sitúan entre los estabilizadores y sus pesos para crear una interrupción en el
nivel de vibraciones altos y bajos del estabilizador. A muchas de las personas
que los prueban les convenció y gustó. Algunos estabilizadores actuales instalan
ya mecanismos de reducción de vibraciones arriba-abajo, pero incluso los estabilizadores
más avanzados funcionan mejor con unos Doinker unidos a ellos.
Otros Medios:
- Los arqueros de arco compuesto han usado estabilizadores
hidráulicos durante mucho tiempo. Generalmente estos accesorios son demasiado
pesados para la modalidad olímpica.
- El Limb Saber:Es una especie de “seta” de goma adherida
en la base o parte baja de sus palas (por delante o por detrás de las mismas). Supuestamente
funciona igual que un Doinker para sus palas.
AJUSTE DEL TILLER (Don Rabska. Archery Focus)
El tiller es la diferencia física
de la potencia del arco en reposo entre las palas superior e inferior. Esta
diferencia se calibra midiendo la distancia desde la base del cuerpo del arco a
la cuerda (salida de la pala), tanto en la pala superior como en la inferior.
Un ajuste correcto de tiller, para la mayoría de los arcos recurvos modernos,
presentará una mayor distancia entre la pala superior y la cuerda y una
distancia menor entre la pala inferior y la cuerda.
Muy a menudo el ajuste correcto
del tiller es pasado por alto como una parte importante en el proceso del
ajuste del arco. He oído a algunos fabricantes o arqueros afirmar que el tiller
no es demasiado importante debido principalmente al uso de materiales modernos
en los equipos actuales.
Esto no es cierto. El ajuste
correcto del tiller, individualizado para cada arquero y su arco es de
extremada importancia a la hora de estabilizar la posición del arco durante el proceso del tensado y apuntado.
La función principal del tiller es
permitir al arquero un mejor, más
preciso y más confortable apuntado durante el tensado y la suelta. Esto se
obtiene al conseguir el equilibrio en las fuerzas de ambas palas en la apertura
máxima de su arco. Cuando se tensa el mismo, las palas superior e inferior han
de estar en perfecto equilibrio cuando el arquero llega a su apertura máxima. Ya que todos los arqueros presentan
diferencias en su técnica de tiro y características físicas, el equipo debe ser
ajustado de manera individual. Variaciones en la altura de la empuñadura,
presión de la mano de arco, presión de los dedos sobre la cuerda, geometría del
arco, configuración de la estabilización y otros factores, afectan todos ellos
al tiller.
En consecuencia, el ajuste del
tiller debe ser personalizado para cada
individuo. La siguiente tabla de ajustes del tiller indica un rango estándar
para la mayoría de los arqueros, pero está concebido sólo como un primer paso inicial en el ajuste del tiller. El ajuste
fino del tiller del arco es recomendable para conseguir la máxima eficiencia y
rendimiento del equipo.
Existen algunos casos raros en
los que pueden ocurrir variaciones considerables en el tiller debido al diseño
del arco. Esto depende de la posición del punto de pivote
("pivotpoint") de la empuñadura en relación con el centro del arco, así
como a las variaciones del diseño del arco. Algunos nuevos fabricantes de arcos
han colocado el centro geométrico del arco más cerca del agujero para el botón
de presión a diferencia del punto de pivote tradicional en la empuñadura.
Esta diferencia puede generar la
necesidad de ajustes de tiller que pueden ser inversos a los ajustes normales.
Para facilitar la comprensión de
la tabla de ajuste preliminar de tiller que se cita en este artículo, la
información se refiere sólo a la colocación común del centro del arco (punto de
pivote en la empuñadura, en el centro del arco) que es la utilizada en la
mayoría de los arcos recurvos de competición.
¿Por qué es necesario un
correcto ajuste del tiller?
La causa principal es debido a
que el punto de pivote en la empuñadura del arco está en el centro del arco, y
la mano de cuerda está colocada por encima del centro del arco. Esto genera que
la distancia entre los dedos de la mano de cuerda (o el punto de encoque) y la
punta de la pala superior sea más corta que la distancia entre los dedos de la
mano de cuerda y la punta de la pala inferior.
Como la distancia entre los dedos
de cuerda y la punta de la pala superior es más corta, la pala superior tendrá
un mayor recorrido en el tensado que la pala inferior. A medida que las palas
se aproximan a la máxima apertura, la pala superior se convierte en más fuerte
que la pala inferior debido a que su recorrido durante el tensado es mayor.
Ésta es la razón por la que la mayoría de los fabricantes ajustan la pala
inferior ligeramente más potente que la pala superior, es decir, para compensar
la variación en el recorrido entre las dos palas.
Si el tiller no está
correctamente ajustado, es común que el
arco se "balancee" en la mano o que la pala superior empiece a
inclinarse hacia el arquero. Se puede notar esta reacción viendo a los
arqueros tensar el arco. El colimador del visor parece como si se elevase en
vez de mantenerse en un plano nivelado con la diana. Si el ajuste de tiller no es
correcto, este desequilibrio hará que el visor se mueva de arriba a abajo en la
secuencia de apuntado. Si el tiller está correctamente ajustado, las palas
estarán en equilibrio "dinámico" y el visor permanecerá nivelado
mientras se tensa el arco. Los arqueros que tiran con un arco con tiller
desajustado también experimentarán dificultades
para mantener el colimador en el centro de la diana mientras tratan de pasar el
clicker. Esto puede causar dificultad para "bajar" el colimador hasta el centro de la diana. Si
el arquero tiene demasiado tiller pude encontrarse con que el colimador tiende
a mantenerse por debajo de la "mosca", no siendo fácil
"levantarlo" hacia el centro de la diana.
Cuando las palas del arco están en completo equilibrio, al arquero por tanto
le costará mucho menos trabajo apuntar. No peleará contra la tendencia del
arco de balancearse hacia arriba o hacia abajo cuando se aproxima a la apertura
máxima. Un arco con el tiller equilibrado ofrece mayor firmeza, permitiendo que
el visor se estabilice en el centro de la diana más fácilmente. Este incremento
de la estabilidad a menudo reduce el tiempo de tiro y permite al arquero pasar el
clicker con mayor confianza.
¿Cómo ajustarlo?
Hay dos cosas que comprobar a la
hora de determinar el tiller correcto para un arquero determinado. Primero colóquese
a un lado del arquero y pida que tense el arco hasta el anclaje, sin que la mano de arco vaya por debajo del
punto de anclaje. Esto es, tensando el arco en línea recta hacia atrás sin que
baje la mano alrededor de la barbilla para anclar. Muchos arqueros estiran
ligeramente por debajo del punto de anclaje para alcanzar el anclaje en máxima
apertura, pero para este ejercicio en particular, tiene que hacer que el
arquero apunte al centro de la diana y
tense el arco directamente hacia la barbilla. Si el estabilizador o el
visor se elevan ligeramente durante el tensado, aumente la potencia de la pala
inferior (disminuya la distancia desde la cuerda a la base de la pala inferior
o base de la empuñadura).
Continúe con estos ajustes hasta
que el estabilizador o el visor se mantengan nivelados (o muy cerca de nivel) mientras
se tensa el arco. El siguiente paso es hacer que el arquero tire unas cuantas
flechas con su técnica normal.
Haga que ejecute su secuencia habitual
de tiro mientras usted observa desde detrás de él. Mire su colimador para comprobar
su trayectoria de apuntado. No será capaz de ver el visor en la diana, pero
puede ver el movimiento del visor en referencia a otro objeto distante.
Si el colimador se eleva
ligeramente durante el tensado, y la trayectoria de apuntado es eminentemente
de arriba a abajo, aumente la potencia de la pala de abajo ligeramente. Esto
es, disminuya la distancia desde la cuerda a la base de la pala inferior y haga
que el arquero tire otra vez.
Compruebe la trayectoria de
apuntado nuevamente.
Observe cualquier cambio en la
trayectoria del visor. El movimiento total del visor debería empezar a
reducirse con tendencia hacia un movimiento igual en todas direcciones en vez
de una trayectoria vertical u oval. Continúe con estos ajustes hasta que el
visor se mueva la misma distancia tanto de arriba a abajo como de lado a lado.
Llegado este punto, el arquero debería sentir que la presión de la empuñadura del arco en su mano es más estable y le será
más fácil abrir y apuntar con el arco.
Para no cambiar la potencia real
del arco, será necesario hacer ajustes
equivalentes entre las palas superior e inferior. Para hacer esto, ajuste
la misma cantidad en las palas superior e inferior pero en direcciones
opuestas. Esto cambiará el tiller sin variar la potencial real del arco.
Cuando ajuste el tiller, será
necesario hacer ajustes menores en el encoque, pero estos ajustes deberan ser
muy pequeños.
CÓMO ENDEREZAR FLECHAS DE MADERA
Uno de los
grandes problemas que tienen las flechas de madera es la imposibilidad de
mantenerlas siempre rectas. Esta dificultad está dada por la acción de las
inclemencias del clima, como por ejemplo la humedad y el calor, así mismo como
las características propias de la madera con que se han fabricado.
Es casi
imposible tener un grupo de flechas donde todas se encuentren perfectamente
derechas, pero existen algunas formas de enderezarlas que se describen a
continuación en forma más o menos resumida
¿COMO
PODEMOS DETERMINAR SI UN EJE DE MADERA SE ENCUENTRA RECTO?
La primera
manera de observar nuestra flecha es colocándola con uno de sus extremos cerca
de nuestro ojo y miramos en dirección del eje, de esta forma podremos ver solo
grandes variaciones de rectitud, pero nos servirá para elegir nuestro material
cuando construimos las flechas, o para seleccionar nuestro mejor material.
Una segunda
forma de revisar la rectitud es haciendo una “V” uniendo los dedos pulgar y medio
de nuestra mano no dominante ( si es usted derecho, utilizar dedos de mano
izquierda), colocar el eje de la flecha sobre esta “V”, apoyar la punta de la
flecha en la palma de la otra mano y dar un fuerte soplido sobre las plumas
para que la flecha gire, con algo de práctica seremos capaces de “sentir” las
vibraciones que produce un eje que no se encuentre recto. Es recomendable
realizar muchas veces la prueba con ejes perfectamente rectos para aprender a
diferenciar las vibraciones. Este método es muy efectivo pero para muchas
personas se hace difícil poder hacer girar el eje sobre los dedos, en estos
casos es conveniente hacer rodar el eje sobre una superficie lisa que puede ser
una cubierta de mesa o un vidrio.
Existen además,
equipos comerciales que cuentan con sistemas de ruedas donde se hace girar la
flecha y permiten observar el comportamiento del eje.
De acuerdo a
nuestras posibilidades, debemos desarrollar u obtener algún método efectivo
para confirmar el adecuado comportamiento de los ejes de nuestra flecha,
independiente de que sean estas de madera, aluminio o carbono y recordemos que
no necesariamente nuestras flechas serán perfectamente rectas cuando las
compremos, a pesar de los controles de calidad del fabricante.
METODOS
PARA ENDEREZAR LOS EJES DE MADERA.
ENDEREZAR
CON LA MANO: Es el método más utilizado, se puede
realizar en cualquier lugar incluyendo el campo durante las salidas de práctica
o de caza. Para enderezar mire el eje y determine la curvatura que quiere
enderezar, con el talón de su mano doble el eje en sentido contrario de la
curvatura que desee arreglar, repita esta maniobra en varias oportunidades
hasta conseguir la solución de su problema, debe observar y confirmar la
rectitud después de cada aplicación de fuerza para evitar agravar el problema.
Se considera este método como temporal, porque normalmente las maderas tienden
a volver a su estado anterior, lo que se aumenta cuando las maderas son muy
duras, mientras algunas maderas más blandas y suaves tienden a mantenerse como
las dejamos al corregirlas.
METODO
DEL GANCHO
Para realizar
este método tendremos que fabricar una herramienta y para esto necesitaremos un
trozo de madera que servirá de “mango” y un gancho metálico con hilo (ver
fotografía)
Este método
consiste en pulir o comprimir las fibras de la madera en el lado que se levanta
el eje de la flecha. Primero ubicamos la porción elevada del eje y la marcamos
con un lápiz, después con el gancho frotamos o pulimos el eje a lo largo, por
el exterior de la curva. Este procedimiento se debe hacer con presión moderada
y comprobar frecuentemente la rectitud. A medida que se va corrigiendo el
defecto, la presión ejercida y el número de movimientos deben disminuirse hasta
lograr el resultado que perseguimos. Este método es mucho más duradero que el
descrito anteriormente, pero no es permanente.
USO
DE CALOR
Este es un
método más duradero y consiste en calentar el eje para luego enderezarlo
utilizando el método de la mano o el gancho, Este método es más aconsejable
para las maderas duras, puesto que es muy fácil quemar el eje si la madera es
blanda. Una manera de aplicar el calor es usar la superficie de una estufa de
leña, teniendo la precaución de no quemar los ejes si es que la estufa está muy
caliente, se puede colocar encima de la estufa algún material como piedra lisa
o mármol, para evitar el contacto con el acero directamente sobre la madera.
También se puede utilizar un secador de pelo para aplicar el calor,
asegurándose que este sea de buena calidad y produzca un alto grado calórico.
No debemos olvidar que
probablemente tendremos ejes que nunca podremos alinear, independientemente del
método que utilicemos para enderezarlos; en estos casos tendremos que eliminar este
valioso material, e intentar con otro. Cuando compremos material para hacer
nuestras flechas tomemos todo el tiempo necesario para elegir los ejes,
fijándonos en su rectitud y la distribución de las fibras y siempre guardemos
los mejores para fabricar las flechas para aquellas oportunidades en que necesitemos
asegurar un proyectil recto y seguro.
EL CODO (Juan Carlos Holgado. Archery Focus)
Cuando observo a un arquero en cualquier campo de tiro, lo que pretendo es ver su “coreografía” del tiro, su postura y gesto de ejecución. Es en este momento cuando siempre aparece algún comentario que dice “tiene el codo alto”, o incluso, “ese codo no está en línea”. Y es por esto que me he decidido a escribir este artículo y romper con muchos tópicos que aún hoy en día están vigentes en muchos campos y clubes de tiro.
Primero debemos tener claro que el codo y brazo de arco debe mirarse desde 2 planos, el frontal (justo enfrente del arquero mirando su pecho-tronco) y desde el plano horizontal (visto desde encima del arquero).
Comencemos por el plano Frontal.
Desde este punto de vista, la altura del codo no es importante ni determinante. Siempre que el codo se encuentre por encima de la línea de prolongación de la flecha, cualquier postura es correcta.
No es nada importante lo alto o bajo que el codo se encuentre y sin embargo es muy importante que siempre se mueva hacia atrás y nunca hacia abajo. El codo del brazo de cuerda tiene una relación directa con el brazo de arco, por lo que si bajamos el codo al tensar para sacar el clicker, el efecto directo es subir el hombro del brazo de arco y bajar la mano de arco. A mí me gusta corregir el brazo de arco y su correcta salida dirigiendo el movimiento del codo de cuerda. Si éste va en hacia atrás y en un ángulo de unos 45 grados aproximadamente, el brazo de arco saldrá disparado hacia el centro de la diana, siempre y cuando la fuerza en ambos hombros se encuentre igualada (Tiro de la cuerda y crezco del brazo de arco o realizo más tono muscular para fijarlo en su sitio). Por ello, no intentemos forzar a un arquero a subir o bajar el codo fuera de una postura natural (siempre hay excepciones) y procuremos que la postura del codo sea alta en el inicio de la apertura para a continuación dejarlo mover hasta el anclaje y la suelta en estos 45º en un movimiento lo más “natural” posible (visto al arquero desde detrás).
Veamos ahora al arquero desde el plano Horizontal
Desde arriba, a vista de pájaro el codo del brazo de cuerda debe estar lo más en “línea” con la prolongación de la flecha que le sea posible al arquero.
Durante mucho tiempo se pensaba que sólo los arqueros de antebrazos largos y brazos cortos podían adoptar esta postura. Hoy en día se ha demostrado con estudios Biomecánicos (Korea, USA, Francia y Bélgica) que el “secreto” de la alineación del codo en el plano horizontal está en la escápula u homóplato. Si intentamos poner el codo en línea con la flecha sin “meter” la escápula mientras pasamos por el anclaje, lo que sucede es que debemos abrir mucha flecha y sacar el anclaje hasta casi la oreja, y aún así, muy pocas veces lo logramos. Sin embargo, si al intentar entrar en el anclaje y vamos desplazando la escápula hacia nuestra columna, con muy poco esfuerzo nos situamos en esa deseada línea con la flecha. Un ejercicio sin arco para sentir este movimiento consiste en poner la palma de la mano de cuerda en el pecho, justo en el esternón, con el codo o a la misma altura que la mano. En esta posición intentaremos mover el codo hacia atrás sin desplazar la mano del esternón. Cuando lo consiga, y en esto se tarda muy poco, Ud. habrá sentido un nuevo gesto que le ayudará a “estar” en línea.
Ahora mueva el codo atrás pero dejando desplazar la mano. Notará que en este caso, el codo se mueve, la mano también, pero la escápula se encuentra fija. Y ponga más atención aún. ¿Nota como al hacerlo de esta manera, el pecho y tronco tienden a ir hacia delante, mientras que el tronco adquiere gran movilidad?
Lo verdaderamente importante es mover el codo en 45º hacia abajo y atrás, y nunca si se encuentra bajo o alto.
Pues bien, cuando tiramos con arco, lo que menos deseamos es que nuestro tronco y pecho se muevan, ya que es en ellos donde se apoyan los hombros y brazos, los verdaderos responsables de acertar en el “diez”. Si el tronco se mueve, los brazos se mueven. Es automático. Ya tiene una nueva sensación a incluir en su tiro.
Mucha suerte y hasta pronto. ¡Buen tiro!
COMO ENTRENAR LA PUNTERÍA (F. Giner)
La puntería es el factor más importante a cuidar en la técnica de tiro correcta. Todos los factores son importantes: suelta, anclaje, posición de manos y de hombros, etc., pero nadie habla de la puntería. Si nos paramos a pensar, el 99% de las veces que soltamos una flecha y nos clava en el amarillo, es porque habremos apuntado bien.
Pero ¿Qué es apuntar?
Unos dirán que se apunta mediante un buen anclaje. Por anclaje debemos entender no ese anclaje férreo que está quieto y no se mueve, sino ese “entrar en línea” con la diana. El anclaje consiste en la toma de referencias de la cuerda con la cara, siempre en los mismos puntos para, una vez entrado en línea, soltar suavemente la cuerda. Durante el proceso de anclaje la tensión en la espalda no debe relajarse ni un instante, y la suelta debe hacerse mediante una relajación de los dedos de la cuerda.
Otros podrán decir que apuntar es simplemente intentar mantener el visor quieto en el amarillo (en el 10). O lo que es lo mismo: intentar temblar lo menos posible cuando estamos mirando por el visor.
Apuntar debe ser una combinación correcta de estas dos cosas.
Entendiendo por apuntar la acción por la cual evitamos que se mueva el visor mientras miramos a través de él, podemos decir que este “baile” del visor se puede reducir de las siguientes maneras que vamos a ver. Ante todo aclarar antes que nada que la puntería estable es imposible. Todo el mundo tiembla algo mientras apunta, hasta los campeones olímpicos y mundiales. ¡Todos! No se salva absolutamente nadie. Ahora eso sí, unos tiemblan menos que otros. Lo que consiguen es reducir su “área de baile” a lo mínimo posible. Y ¿qué se puede hacer para temblar menos?
Entrenar, pero no de cualquier manera, sino utilizando una correcta técnica de tiro: Hacer ejercicios cardiovasculares, conocidos también como aeróbicos. Hacer ejercicios anaeróbicos, o sea, de fuerza. Utilizar material adecuado: Estabilización y palas
TÉCNICA CORRECTA DE TIRO
Equilibrio
Se ha de buscar el equilibrio de todas las fuerzas que se ponen en funcionamiento a la hora de abrir y tensar el arco. Si temblamos es porque hay fuerzas que no están en equilibrio. Es el principio fundamental de la Estática. Las cosas dejan de moverse cuando están en equilibrio. Y para que las cosas estén en equilibrio, todas las fuerzas actuantes deben contrarrestarse, las “resultantes” deben ser iguales y de sentido contrario. Cuando consigamos equilibrar las fuerzas, dejaremos de temblar. Y esto sólo se consigue mediante una correcta alineación ósea. Por una parte tenemos el brazo de arco (nosotros empujamos el arco, luego el arco nos empuja a nosotros), y por otra parte tenemos la mano (brazo) de cuerda (al tirar de la cuerda, la cuerda tira de nosotros).
Al realizar la apertura del arco, éste genera en nosotros un esfuerzo de compresión que se transmite por las manos, brazos y hombros. Los omóplatos (o escápulas) son los encargados de recibir todas esas fuerzas, si las fuerzas están alineadas no temblaremos. Una posición alta de hombros, hace salirse de cualquier alineación y las fuerzas nunca se juntarán en las escápulas. Todo esto está muy bien, pero quien hace la fuerza son los músculos, por tanto son ellos los encargados de alcanzar y mantener la alineación ósea correcta. El secreto está en que una vez alcanzada esa alineación, se debe hacer el mínimo esfuerzo para mantenerla, recayendo toda la acción sobre los músculos más grandes (espalda y hombros).
En cuanto a la tensión de los músculos hay que decir que toda se debe agrupar en el centro de la espalda, alejándose dicha tensión a medida que nos alejamos hacia las manos. Las manos deben estar relajadas (la de cuerda debe actuar como gancho y la de arco como apoyo) y los brazos sin tensión. La concentración viene de la relajación. Cuando relajemos las manos y los brazos, concentraremos en el centro de la espalda. Hay que aprender a apuntar relajados.
Tiempo y ritmo de tiro
Está comprobado que a los 2 segundos (aprox.) de haber logrado el anclaje, conseguimos mantener el visor quieto durante 1 segundo. Lo que suele pasar es que seguimos apuntando (porque no ha saltado el clícker en los recurvos o porque el visor no estaba en el centro del amarillo) y volvemos a temblar, ahora sí, cada vez más hasta bailar por toda la diana, y no nos damos cuenta que cuanto más tiempo pasa, peor. Consejo: bajar el arco y repetir el proceso. Esto nos enseña que cuando entrenemos, debemos encontrar ese instante mágico en que no se mueve el visor, y una vez encontrado, hay que entrenar el soltar la flecha durante ese instante efímero. La ejecución del tiro es un proceso de acciones aisladas concatenadas (posición de pies, altura hombros, girar la cabeza, mirar la diana, levantar el arco, tensarlo, ir hacia el anclaje, la suelta, la continuación del tiro, etc.). Durante el proceso de anclaje debemos entrenar el poder soltar la flecha en el instante antes mencionado. Y por supuesto, hay que hacer coincidir ese momento cuando el visor esté ¡en el amarillo!
EJERCICIO AERÓBICO
El único motivo de hacer ejercicio aeróbico con cierta frecuencia es que a largo plazo se consigue bajar el ritmo cardiaco.
La respiración.
En el proceso del tiro la respiración juega un papel muy importante. Hay que adecuar todos los gestos del tiro a nuestra respiración. Antes de levantar el arco podemos hacer un par de inspiraciones profundas. Cuando levantemos el arco deberemos inspirar, y en el proceso de apertura y anclaje deberemos espirar (soltar el aire) suavemente. Al final del anclaje y mientras estemos apuntando, debemos permanecer en apnea (sin respirar) hasta después de la suelta. Es en estos momentos de apnea cuando agradeceremos que los latidos de nuestro corazón sean lentos y pausados. (Los latidos se transmiten en forma de impulsos a todo el cuerpo y nos hacen temblar).
Los nervios en una competición también hay que entrenarlos. No hay nada peor que una respiración agitada y el corazón yéndonos a 100. En este sentido, haríamos bien en hacer ejercicios de relajación y en leer artículos acerca de psicología deportiva. Todos van encaminados a recuperar la seguridad perdida y la autoestima. Y a restar importancia a lo que estamos haciendo. A disfrutar del tiro.
EJERCICIOS DE FUERZA (PESAS)
Trabajar con pesas está considerado como ejercicio anaerobio. Se trata de un acto de fuerza en el que se vence una resistencia, que puede ser unas pesas o el propio cuerpo. Abrir el arco y apuntar supone un esfuerzo muscular momentáneo. La potencia de las palas determina la fuerza que tendremos que hacer, y el nº de flechas que tiramos al día determinará si nos fatigaremos antes o después. Todo ello tratando de apuntar al amarillo. La conclusión es que cuantos más fuertes estemos, menos nos cansaremos, luego podremos apuntar mejor. Por tanto, es una buena decisión tratar de complementar el ejercicio de abrir el arco con más ejercicios específicos de fuerza efectuados dentro de un gimnasio.
MATERIAL ADECUADO. ESTABILIZACIÓN Y PALAS.
Estabilización:
Todos sabemos lo que se siente al tirar sin y con estabilización. Pero realmente ¿en qué consiste esa sensación? La estabilización se ha comprobado que sirve para 2 cosas:
Reduce las vibraciones del arco en la suelta.
Facilita la puntería estable. Es el factor de la puntería estable el que nos interesa. Cuanto más peso añadamos al arco, menos temblará en el momento de apuntar, ya que al resultar más pesado nos costará más intentar moverlo (debido a nuestro temblor). Esto es bueno para apuntar, pero también para los días de viento, cuanto más pesado sea el arco, mejor. El viento tardará más en movernos el arco y tendremos un instante más para poder apuntar. Con viento dispondremos de un poquito de tiempo más, pero una vez nos haya empujado, ya no podremos volver al sitio porque la inercia (cuanto más peso, más inercia) nos lo impedirá, y el baile por la diana será más grande que nunca. La deducción de esto es que la estabilización debe ser un poco pesada, no demasiado pero tampoco ligera. La forma de la estabilización y su rigidez también influyen en la puntería. Los antiguos estabilizadores troncocónicos resultaban críticos para la puntería porque cuando conseguíamos tener la mano quieta, la punta del estabilizador se movía (las vibraciones de la mano se transmiten al estabilizador y éste se mueve). Movimiento éste que se volvía a transmitir (regresaba) a lo largo del palo al cuerpo del arco y a la mano, con lo que volvíamos a temblar. Esto también sucede si un estabilizador es demasiado flexible.
Con los nuevos estabilizadores cilíndricos se reduce este problema y se consigue reducir en cierta medida estas vibraciones, con lo que ya no temblamos tanto a la hora de apuntar. Estos estabilizadores suelen ser más rígidos que los anteriores. Que un estabilizador sea más flexible o más rígido depende de las vibraciones que tenga que absorber. El material de los cuerpos de los arcos antiguos era muy flexible y por tanto exigían estabilizadores adecuados a su grado de vibración. Los materiales modernos de los cuerpos mecanizados (duraluminio, etc.) exigen estabilizadores rígidos de acuerdo a sus vibraciones.
Las palas:
El material usado en la fabricación de las palas influye también en que temblemos más o menos a la hora de apuntar. De las 2 caras que tiene una pala, cuando la sometemos a tensión, la cara interior está sometida a compresión mientras que la exterior lo está a tracción. La calidad del material de ambas influirá en que temblemos o no para mantener esos esfuerzos. El material clásico por excelencia es la madera laminada. La moderna combinación de foam en el interior y carbono en el exterior de las caras, hace que tanto el proceso de apertura como el apuntado sean más cómodos y relajados que con unas palas de madera.
Poco a poco van saliendo nuevos modelos de palas al mercado (y más caros también, claro) en los que introducen algún cambio en el material. Estos cambios van destinados a conseguir un rendimiento óptimo, es decir, sacar del arco toda la potencia posible sin mermar sus cualidades. Con esto se consiguen palas más rápidas, más cómodas, y se reducen las vibraciones en las manos al abrir el arco y al apuntar.
LA IMPORTANCIA DE APUNTAR CORRECTAMENTE.
Si recordamos lo que entendíamos por ¿qué es apuntar?, dijimos que era tener un buen anclaje y que no se moviera el visor. Las dos cosas son importantes. Vamos a ver ahora cuáles son los factores que influyen en el anclaje. Realmente, apuntar es colocar el arco de tal manera que la flecha clave en el 10. ¿Esto qué significa? Analicemos el arco visto desde arriba En la Fig.1 tenemos todo alineado respecto al plano vertical que pasa por la diana: con el ojo estamos viendo el 10 de la diana a través del visor, y tenemos un anclaje correcto en que la mano de cuerda y el reposaflechas están también alineados de manera correcta. ¿Resultado? La flecha clavará en el 10.
En la Fig.2 también vemos con el ojo el 10 de la diana a través del visor, pero anclamos demasiado a la derecha, con lo que desviamos la dirección de la flecha y clavará a la izquierda. En la Fig.3 seguimos viendo con el ojo el 10 de la diana a través del visor, pero anclamos demasiado a la izquierda, por lo que desviamos la dirección de la flecha y clavará a la derecha. Vemos que por muy bien que apuntemos con el visor, si anclamos de manera defectuosa, las flechas nos clavarán también defectuosas.
Conclusión: apuntar también exige un buen anclaje. De la misma manera ocurre si vemos el arco desde un lado: si anclamos demasiado arriba, las flechas irán bajas. Y si anclamos muy abajo, las flechas irán altas. El giro que demos a la cabeza también es importante, tanto lateralmente como verticalmente, para no afectar la dirección de la flecha. ¿Realmente nos hemos parado a pensar si giramos la cabeza el mismo ángulo cada vez que anclamos? Seguro que hay veces que miramos la diana casi de frente y otras que la vemos como de reojo, síntomas éstos que nos indican que tenemos variaciones en el anclaje, y por tanto, las flechas clavarán cada vez en un sitio.
¿Y en cuanto a la verticalidad? ¿Bajamos la cabeza para tocar la cuerda con la nariz? ¿O la llevamos hacia atrás? ¿Realmente tocamos en 2 puntos de la cara con la cuerda? ¿Son siempre los mismos puntos o cada vez van cambiando? La cabeza debe estar alta, vertical, y como pendiente de un hilo, y que la cuerda vaya hacia ella. El tocar la cara en 2 puntos también contribuye a tener el arco vertical sin que se nos gire hacia ningún lado. De todas maneras, cuidaremos el giro de la mano de cuerda para que no nos gire el arco. Hablando del anclaje, no podemos dejar pasar por alto la posición relativa de la cuerda con el visor. Podemos empezar poniendo la cuerda de tal manera que la veamos tangente al túnel del visor, más próxima a la ventana del arco, y cuando hayamos descubierto nuestro mejor anclaje, nos fijaremos dónde cae, para ponerla siempre igual. (Otro sitio puede ser tangente a la ventana del arco). Sin embargo, y subiendo de nivel un peldaño más, diremos que un buen anclaje se consigue con los músculos de la espalda. Son éstos los que al estar tensos llevarán el codo de cuerda hacia atrás hasta una determinada posición, que tendrá que ser la misma siempre y en cada tiro. Esta posición de codo y antebrazo de cuerda nos dará la posición de la mano de cuerda respecto a nuestra mandíbula y los puntos de contacto de la cuerda con nariz y barbilla. En el plano vertical que pasa ortogonal por la diana debemos tener alineados: visor, reposaflechas, ojo, flecha, mano de cuerda y antebrazo y codo de cuerda. En fin, todos estos factores que a priori nos parecen sin importancia, vemos que son determinantes para conseguir una buena alineación de la flecha con la diana, que es
TIPOS DE INDICES DE VISORES Y SU INFLUENCIA EN LA PUNTERÍA.
Visor Normal:
Es el visor más común o estándar que se puede encontrar en el mercado. Ofrece un punto de referencia para apuntar (llamado índice) en el centro geométrico de un pequeño túnel opaco.
Podemos apuntar de dos maneras:
Haciendo coincidir el punto con el amarillo (recomendable cuando vemos el amarillo muy grande y cuando no tenemos problemas de ansiedad o estrés)
Con el túnel, en distancias largas o cortas. haciendo coincidir el anillo del túnel con algún círculo de la diana (muy recomendable cuando el punto nos genera estrés. Si somos tiradores de más de 310 puntos a 30m., entonces, seguramente empezaremos a ver el amarillo muy grande y no sabremos realmente dónde colocar el índice del visor, y querremos exigirnos más. Una forma de apurar la puntería (viene muy bien a 30 m. y es muy exacta) consiste en apuntar, no al centro del amarillo, sino en la frontera divisoria del amarillo con el rojo, en la zona del 9, a las 6. (Ver fig.)
Visor de fibra óptica:
Con el paso del tiempo, nos daremos cuenta con los visores normales, de que si apuntamos con el punto, a ciertas distancias y en ciertos momentos del día, es como si lo perdiéramos de vista, lo vemos mal, o simplemente, no lo vemos, con el consiguiente dilema por nuestra parte. Entonces, una buena solución consiste en ponerse un índice de fibra óptica. Pero debemos saber un par de cosas acerca del mismo: Nuestro nivel de estrés aumentará, con el consiguiente riesgo futuro de sufrir algún tipo de “miedo al amarillo”. Cuando mejor se ve es con el sol a nuestra espalda. El sol ilumina tanto el papel de la diana como la fibra óptica.
Si tenemos el sol de lado o de frente, de modo que el papel de la diana está en sombra, ya nos podemos olvidar de apuntar, porque no podremos. Veremos el índice de color de la fibra moverse sobre un fondo negro (la diana no se ve).
Visor sin punto central:
La evolución lógica en el mundo de la puntería nos lleva a apuntar sin índice en el visor. Una vez probados los visores normales y los de fibra, y viendo que ninguno satisface, al final nos quedamos con los de este tipo. Se ha demostrado que es el mejor sistema, aunque haya gente que no se lo crea.
Todo son ventajas: Se elimina gran parte del estrés a la hora de apuntar. Ves con claridad la diana a cualquier hora del día, mañana o tarde. En Sala también. El ojo tiende por si solo a centrar el túnel con la diana, sin hacer grandes esfuerzos. La decisión de cuándo soltar la flecha es menos traumática. La suelta es más relajada y el tiro es más continuo. Y todo ello hace que las agrupaciones sean más consistentes y se hagan más puntos.
Una versión de la misma filosofía y sistema consiste en un círculo que tape completamente la diana (en vez de ver la diana, la tapamos). (Éste es el tipo de visor que tiene Josep Reche, y sus puntuaciones lo avalan). (Nota: un túnel de color negro mate es el mejor al no reflejar brillos ni destellos extraños, así que si tenemos uno transparente, lo pintaremos con rotulador).
DÓNDE Y CÓMO ENFOCAR.
Con el ojo dominante tenemos que mirar la diana, el visor y la cuerda. Pero el enfoque solo lo podemos tener a una distancia, con lo que las demás cosas aparecerán borrosas y desenfocadas. ¿Dónde hay que enfocar cuando apuntamos. Evidentemente, en la diana. Nuestra concentración y focalización debe estar en todo momento en la diana, en la zona donde queremos que se clave la flecha. Si no lo hacemos así, nunca conseguiremos apuntar bien. Esto facilita la suelta, la dirección de la fuerza de la mano de arco y la continuación del tiro. Hasta que la flecha clave, debemos mantener la vista en el amarillo como si todavía estuviésemos apuntando. La diana aparecerá enfocada, el visor desenfocado pero no mucho, y la cuerda casi ni la veremos. (Ver Fig.)
Muchas veces se nos plantea la duda ¿qué es mejor? ¿tirar con los dos ojos abiertos o con uno solo? Realmente, da igual, porque lo que nos interesa es apuntar con el ojo dominante. Si queremos, podemos experimentar los dos sistemas, y con el paso del tiempo nos podemos quedar aquél que nos sea más cómodo. Si tenemos los dos ojos abiertos seremos conscientes de las distancias al ver las cosas en tres dimensiones. La triangulación entre los dos ojos y el objeto observado hace que situemos las cosas correctamente en el espacio. Esto hace que al mantener el enfoque en la diana, veamos dos visores. Lo único que tenemos que hacer es poner cuidado en no equivocarnos a la hora de apuntar, y hacerlo con el visor que nos dicte el ojo dominante.
Este sistema favorece que tengamos relajados los músculos de la cara, y da más serenidad en el gesto. Los partidarios dicen que así se apunta de una forma más natural. La mayoría de arqueros de élite tiran con los dos ojos abiertos.
Si guiñamos un ojo para apuntar con el otro, desaparece la visión en tres dimensiones y la visión que tenemos es plana. No somos conscientes de las distancias. Es bueno porque no aparecen en el campo de visión elementos extraños que nos distraigan. Con este sistema, forzamos sin querer los músculos de la cara y podemos perder referencias en el anclaje por esto mismo, por lo que siempre tendremos que estar atentos a relajarnos y no forzar el gesto. Ningún sistema es mejor que el otro, simplemente nos quedaremos aquél que más nos guste
COMO ENDEREZAR PALAS REVIRADAS
CASO 1
En el caso de que la cuerda del
arco no está colocada en el
centro de las palas y esté, por ejemplo, desviada
a la derecha, se fija la pala a una
prensa, con una pequeña desviación a la izquierda y se deja todo el día en esa posición.
CASO 2
Se retuerce la pala en la
dirección inversa de la
desviación que presente, calentándose con un secador a 20-30cm
de distancia de la pala. Realizar
el calentamiento en repetidas ocasiones
y sin prisas, poco a poco. Nunca dejar que la pala se caliente rápidamente.
CASO 3
Cuando el revestimiento de la pala no está dañado (sin grietas o arañazos), ponga la pala en agua caliente (aproximadamente 40º C), unos 4 minutos y luego gírela repetidamente en la dirección contraria a la de la desviación que presente.
LA EMPUÑADURA (Por Rick McKinney. Archery Focus)
Hay dos piezas únicas y especiales del equipo en la que los arqueros deben trabajar para que sean confortables antes de que puedan esperar conseguir ningún tipo de consistencia; la empuñadura del arco y la dactilera. Solemos decir a los arqueros “Ten estas dos cosas siempre contigo, ni siquiera te la juegues a mandarla con el resto del equipo cuando viajes”. Es sabido que si pierdes tu equipo, puedes conseguir fácilmente otro arco y otras flechas, pero ¡reemplazar la empuñadura y dactilera es casi imposible.
En este artículo voy a hablar sobre la empuñadura del arco y sobre cómo puede ajustarse para que funcione correctamente para cada arquero. Como cada empuñadura es única para cada arquero, sólo podemos hablar de las empuñaduras en términos generales. Pero a pesar de ello, creo honestamente que si se mantiene dentro de ciertos parámetros, puede llegar a conseguir una empuñadura que funcione de forma brillante de acuerdo a su forma de tiro y técnica personal. Hay tres factores que debe tenerse en cuenta para conseguir una empuñadura que sea consistente: la anchura del cuello, el ángulo uno y el ángulo dos.
Anchura del cuello:
La anchura de la empuñadura y su cuello es un punto crítico y debe asegurarse de que no sea demasiado estrecha, ni demasiado ancha. Si este cuello es demasiado ancho, le causará una simple pero crítica torsión del arco (torque). Esto no es lo más deseable para acertar. Por otra parte, si hace que el cuello sea demasiado estrecho, esto hará que se pince la piel que se encuentra entre los dedos pulgar e índice, causando de nuevo la no deseada torsión en el arco. Para demostrar este detalle: ponga el dedo índice de la mano derecho entre los dedos pulgar e índice de la mano izquierda. Ahora empuje con el dedo. Verá como las puntas del dedo pulgar e índice se cierran hasta tocarse.
El hecho de que ambos dedos se junten, hará que usted torsione la empuñadura, especialmente cuando se encuentre bajo presión, es decir...¡en la competición!. Ahora, presione con los dedos índice, corazón y anular de la mano derecha entre los dedos pulgar e índice de su mano izquierda. Como verá esto evita que los dedos pulgar e índice se toquen. La consecuencia, no genera torsión.

De cualquier manera, si el cuello es demasiado ancho, como ya he mencionado anteriormente, también hará que se genere torsión, pero de una manera distinta.
Veamos este hecho en particular. Si el cuello de la empuñadura es demasiado estrecho, ensánchelo usando masilla de dos componentes (masilla plástica usada para rellenar resquicios o grietas). Así, por otro lado, si las caras internas de sus dedos pulgar e índice presionan demasiado la empuñadura, esto indica que el cuello es demasiado ancho, por lo que necesitará reducirlo. Esto llevará algún tiempo, pero llegará un momento en el que podrá conseguir un cuello en el que su mano se encuentre relajada. Use una lima redonda para reducir el cuello y mantenga las curvaturas originales mientras va reduciendo el mismo. Es muy importante mantener las curvaturas de la superficie de la empuñadura. La razón por la que existen estas curvaturas es porque en las zonas redondeadas es más difícil generar torsión, mientras que en las superficies planas es muy fácil. Cuando utilice la masilla, también puede usar una lima para suavizar y reducir las aristas.
Ángulo uno:
Una vez tenga determinado el diseño u forma del cuello, deberá trabajar en el ángulo uno, que es el ángulo que forma la empuñadura en sí, con el cuerpo visto desde un plano lateral.

Este es uno de los dos ángulos que necesitan ser considerados a la hora de conseguir una consistencia deseada en la ejecución del tiro. Este ángulo es el que determina la presión que se transmite por la mano y el ángulo de los hombros. Algunos arqueros prefieren tirar con una empuñadura baja (un ángulo uno muy pequeño), mientras que otros prefieren usar una empuñadura alta (un ángulo uno pronunciado). La mayor parte de los arqueros prefieren una empuñadura media. Este ángulo de la empuñadura afectará directamente a la posición de sus hombros. Si la empuñadura es demasiado alta, elevará inconscientemente el hombro del brazo de arco para conseguir que la empuñadura se sienta cómoda en su mano. Un hombro de arco alto hará que el hombro de cuerda y todo su conjunto queden demasiado bajos, haciendo que su posición quede fuera de la línea en el plano horizontal (Posición de “T”). Si la empuñadura es demasiado baja, el hombro de cuerda y todo su conjunto quedará fuera de equilibrio, pero en la dirección contraria a la anteriormente mencionada, causando de nuevo inconsistencia en la postura.
Conseguir el ángulo de empuñadura correcto lleva su tiempo. La mayor parte de los fabricantes disponen de empuñaduras alta, media y baja. Pruébelas todas para determinar cuál de ellas le parece más cómoda. Para ajustar la empuñadura que haya elegido, pruebe a añadir una capa fina de masilla en la empuñadura y trate de notar la diferencia ¿Le hace sentir como si tuviese el hombro levantado hasta la oreja? Si es así, probablemente la empuñadura es demasiado alta. Si se siente cómodo, añada un poco más de masilla a la empuñadura en ese mismo sitio y comience a suavizarla con una lima. Puede conseguir un ángulo uno perfecto, pero esto requiere de cierta paciencia y calma.
Ángulo dos:
Este ángulo es la pequeña pendiente de izquierda a derecha que existe en el apoyo de la empuñadura en sí.

La mayor parte de los fabricantes, o bien hacen que exista un pequeño ángulo descendiente hacia el lado del dedo pulgar (el lado del dedo pulgar más bajo que el lado del dedo índice) o bien toman el centro de la empuñadura como parte más alta y van rebajando por igual hacia ambos extremos. La manera más sencilla de determinar el ángulo que debería tener su empuñadura es tirar algunas flechas y observar cómo se comporta el estabilizador largo.
Si este estabilizador se mueve a la izquierda (para los arqueros diestros), nos indica que hay demasiada presión en el lado derecho de la empuñadura, con lo que se genera torsión al intentar el arco encontrar una posición estable al soltar la cuerda el arquero. .Si se da este caso, lo único que debe hacer es rebajar suavemente el lado derecho de la empuñadura.

Si su estabilizador de desplaza a la izquierda en el momento del disparo, es consecuencia de demasiada presión en la parte derecha de la empuñadura del arco.
Si su estabilizador se mueve a la derecha al tirar, indica que existe demasiada presión en la parte izquierda de la empuñadura del arco y los arqueros diestros se golpearán con la cuerda en el brazo.

Recuerde que es necesario mantener el redondeado de la empuñadura. No debería presentar zonas planas ni ángulos agudos en su empuñadura justo en la zona de contacto de la mano, ya que esto le haría ser muy inconsistente en su presión de la mano al arco. Si en el momento de disparar el arco, éste sale despedido recto hacia delante, es que ha conseguido el ángulo dos que deseábamos.
Si la cuerda golpea el brazo de arco durante el tiro (para los arqueros diestros), esto nos indica que el lado izquierdo de la empuñadura es demasiado alto, causando que el estabilizador se mueva hacia la derecha y forzando la dirección de la cuerda hacia el brazo de arco. ¡Esto no es nada bueno! Lime ahora la parte interna de la empuñadura y tire de nuevo. Cuando el estabilizador no se mueva ni a derecha ni a izquierda y no se roce en el brazo con la cuerda, el ángulo dos será el correcto.
La próxima vez que vaya a una competición, observe las empuñaduras de los arqueros de élite; la mayor parte de ellos han limado y retocado su empuñadura. Han aprendido que su empuñadura es tan individual como ellos mismos. Una vez que tenga la empuñadura limada a su gusto, puede lijarla si lo que desea es que sea de tacto suave. Puede incluso pintarla (cuidado que no resbale), pero la mayor parte de los arqueros de élite no se preocupan del “look”. Están más preocupados por el rendimiento.
Una vez que consiga que su arco abandone la mano moviéndose hacia delante “en línea” con la diana, sin ningún tipo de movimiento hacia derecha o izquierda del estabilizador largo, habrá conseguido al fin la empuñadura que le proporcionará muchos puntos y eliminará muchas de esas flechas falladas por poco.

AJUSTE FINO DEL FISTMEL (Por Juan Carlos Holgado. Extraído de Archery Focus)
¿Qué es lo que
pasa cuando sentimos que no agrupamos bien nuestras flechas y sin embargo el arco y la técnica están bien ajustados? ¿Qué es lo que puedo hacer para eliminar esa
sensación negativa?
Habitualmente estos problemas de
“buscar mejores agrupaciones” pocas veces
tienen una causa técnica, sino más bien del ajuste fino del arco. Cuando
regulamos un arco con el ajuste BASICO, lo que estamos haciendo es poner todas las variables que se pueden ajustar en el arco dentro de la “norma” o una lógica. Pero
cuando realizamos un ajuste FINO, lo que estamos haciendo es
“desajustar” ligeramente nuestro arco para que
perdone y sea benevolente con nuestros fallos más comunes. Y en este
ajuste fino, además del botón de presión y la
localización del encoque, juega un papel muy importante el fismel.
Cuando tomamos nuestro arco, el
fabricante del mismo nos da la información del
fismel inicial del arco, en función a unas medias que se han medido.
Pero este fismel del fabricante solo es un inicio. Debemos encontrar el nuestro propio, aquel en el que nuestro arco mejor
agrupa.
Para aclarar un
poco los conceptos, tendremos que tener claro que el fismel, o distancia de la cuerda a
la parte más profunda de la empuñadura,
influye directamente en la distribución de la fuerza en el recorrido de
la flecha-cuerda cuando soltamos y disparamos un tiro, y en el movimiento o fuerzas internas de la flecha en el momento
preciso en el que ésta abandona la cuerda.
a) Cuando aumentamos o disminuimos
el fismel, estamos tensando o destensando
ligeramente las palas, al igual que cambiamos la cantidad de impulso que recibe
la flecha en su recorrido. Pongamos un ejemplo. Si tengo un arco de 40
libras, la potencia de las palas será igual
cuando tenga 22 cm de fismel ó 23. Sin embargo al colocar mi cuerda a 23
cm, estoy tensando algo más mis palas, y además la flecha abandona antes la cuerda, con lo que esta “empuja” en menos recorrido a la flecha. Si además tenemos presente
que la flecha en su recorrido desde la
suelta hasta abandonar la cuerda se encuentra realizando unas flexiones y torsiones, el justo momento
de abandonar el culatín a la flecha condicionará la correcta y limpia
salida de la misma en función de si en ese justo instante el tubo se encontraba
recuperándose de una flexión o iniciando otra.
Y es justo aquí donde reside el ajuste fino de nuestro fismel, y que
será individual para cada arquero.
Estará claro, que con la infinidad
de variables que influyen en un arquero y su estilo de tirar, no habrá un fismel
igual para ningún arquero. Cada uno deberá buscar el suyo. ¿Y esto cómo se
hace? La manera más eficaz que he encontrado para ello es el siguiente:
1.- Después de regular mi arco de
la manera clásica, con las 3 flechas emplumadas y las 3 desemplumadas a 30 m, y
con todo el material ya a punto, me sitúo a una distancia en la que me
encuentre cómodo (la distancia preferida de cada uno). Pueden ser 30 metros ó
90. Lo único importante es que sea la distancia en la que más seguro me
encuentre. En mi caso, suelen ser los 70 m ó los 30m. Sitúo un papel normal de
competición, y debajo coloco un papel blanco (Folio o cartulina). En ese papel
marco mi fismel inicial en una esquina (22 cm). Realizo unos tiros a mi diana
(debajo de la cual se están marcando en el papel blando los impactos y las agrupaciones).
2,- Cuando he tirado 2 ó 3 tandas
de flechas, cambio el papel de detrás de la diana por otro nuevo, que esta vez
lleva marcado 22,5 cm. Cambio mi fismel del arco a 22,5 cm y realizo otras 2 o
3 tandas (cuanto más seguro uno se encuentre, menos tandas hacen falta. Finalizadas mis 2 ó 3 series, vuelvo
a reponer el papel blanco por otro nuevo, con una marca de 23 cm. Cambio el
fismel de mi arco a 23 cm (dando vueltas a la cuerda) y repito mis series con
este nuevo fismel. Esto lo puedo hacer tantas veces y con los márgenes que quiera
(de 4 en 4 mm, o de 8 en 8 mm).
3.- Finalizado el ejercicio, tomo
todos mis papeles en blanco con los impactos y el indicación en la esquina del
fismel utilizado en cada caso y puedo observar las agrupaciones de los
impactos. Primero compruebo en cuál de ellos los grupos son más compactos, y después
en cuál de ellos el fallo es más pronunciado. Esto me da dos datos importantes.
Primero saber cuál es mi fismel idóneo (en mi caso, 22,8 cm con una potencia de
47 libras, palas de 68-42 Carbon*. 18 hilos de Dyneema Angel), el cual buscaré
y revisaré cada vez que monte mi arco, e incluso en medio de la competición vuelvo
a comprobarlo. Y segundo, hacia donde (más o menos) mi regulación se vuelve más
crítica (en mi caso es mejor subir un par de milímetros que bajarlos. Con 23 mi
arco va “bien”, pero con 22,6 tengo algunos “despistes” en la diana). Como podréis
ver, es cuestión de probarlo y conocerse uno a sí mismo y a su material mejor.
¡Mucha suerte, y a entrenar!
Pero esto no es siempre así. En muchos casos de los arqueros de élite de arco recurvo (en poleas el 99% de la élite de Sala utiliza tubos de flecha gruesos como la 25 ó 26) se han pasado de nuevo al “carbono” o a flechas de aluminio de 19, 20 ó 21 de grosor. Simplemente hacían más puntos y con mayor regularidad con las flechas de carbono, que aunque más finas, perdonaban más sus errores. La proporción actual del último Cto. del Mundo de Sala de Cuba en el 99 es clara, un 48 % utiliza carbono, y “sólo” un 52 % aluminio. Y de estos, un 20 % los tubos “normales” a su potencia (con calibres de flecha 18, 19 ó 20). Esto hace 2 temporadas no fue ni mucho menos así, siendo el 70 % de los arqueros de recurvo de élite los que utilizaban los tubos “hipergruesos”. Y es que esta tendencia actual es muy lógica cuando analizamos el comportamiento de las flechas en función de los estilos, técnicas y errores típicos de los arqueros. Es sabido que las flechas de carbono, por su poco peso, velocidad de salida y comportamiento intrínseco (forma de barril o paralelo) son más “permisivas” a los fallos de suelta (dejada) de la cuerda. El aluminio es más sensible a las malas sueltas. Lo mismo, aunque en menor medida sucede con determinados fallos de reacciones en el brazo de arco. El aluminio es más “estricto”. En estilos de tiro muy dinámicos, el aluminio rinde mejor. El arquero que tira sin pausa ni parada y que realiza sueltas largas y explosivas se adapta generalmente muy bien al aluminio y le saca todo el rendimiento. En estilos más estáticos, con sueltas de “dedos” y cortas, el carbono es mejor “compañero de viaje”. Pero esto no es una regla fija. Siempre hay excepciones. Mi consejo es probar con los tubos habituales de aire libre (al bajar la potencia hay que volver a regular el arco, hilos de las cuerdas, botón de presión, tiller, fismel, peso en las puntas, etc) y después de unas semanas de controles, probar unos tubos de aluminio de 20, 21, 22, 23, 24 ó 25 de calibre (en función de las características del material de cada arquero) y ver si se “roban” más puntos, o resulta que hacemos unos “puntillos” menos que con el carbono. Sacar conclusiones propias es mucho más ventajoso que el mejor de los consejos.
Las plumas Spin Wing, sólo se ven en tamaños medios y grandes. Si la flecha y arco están muy bien ajustados, esta pluma va muy bien en sala. Pero con la pluma natural, muchos problemas “tontos” desaparecen o se disimulan. Pruebe varias plumas grandes y determine su mejor pluma para la sala.
LA APERTURA DEL COLIMADOR (George Tekmitchov. Archery Focus)
MATERIAL PARA SALA (Por Juan Carlos Holgado. Archery Focus)
Estamos en plena temporada de Tiro en Sala (o
“bajo techo” como se denomina en otros países hispanos), y nos encontramos en
la duda de qué hacer exactamente con nuestro material de tiro. En estas líneas
le daré una orientación al lector sobre qué flecha elegir y el por qué de estas
posibilidades.
LA
DISTANCIA
En el tiro en Sala se compite en la mayoría de
los casos a 18 m (los 25 m están pasando a la historia). Si tenemos en cuenta
que la flecha en condiciones normales tarda unos 20 a 25 m en estar totalmente
estabilizada (con el material regulado al aire libre), nos encontramos que en
esos 18 m del vuelo de la flecha no se encuentra en una trayectoria recta y
equilibrada. Lo que no ha representado un problema en el FITA, en los 90, 70, 50
y 30 m, ahora es una desventaja considerable en tan solo 18 m.
En filmaciones de alta velocidad, se aprecia claramente
como la flecha realiza unas flexiones y torsiones que disminuyen en frecuencia
y amplitud a los 20 m. Esas flexiones del tubo de la flecha pueden influir en
nuestras puntuaciones de Sala (mucho nueves y dieces en las líneas).
LA
POTENCIA DEL ARCO
Otro factor que pierde su importancia respecto
al aire libre es la potencia o fuerza del arco y sus palas (ramas). Cuando en
las distancias del FITA es aconsejable subir la fuerza de las palas (ramas) del
arco todo lo posible siempre que se pueda manejar con comodidad el arco, en la
sala es admisible, e incluso aconsejable bajar algo la potencia del arco. En mi
caso, de las 47-48 libras que utilizo en el aire libre (suficientes para usar una
Easton X-10 o ACE sin problemas de visor ni de desviaciones excesivas por el
aire) paso a las 45 en la Sala. El motivo de este cambio es doble. En primer
lugar por ser habitualmente el inicio de la temporada (Septiembre a Febrero) y
por el diseño de las dianas, mucho más pequeñas y en las que se suele forzar algo
más la puntería, aún sin pretenderlo conscientemente.
LAS
FLECHAS
Y aquí comienzan las dudas. ¿Qué flecha usar
en sala? La lógica nos lleva a utilizar el tubo más “grueso” que nos permite el
reglamento y que nos oferten las compañías de flechas. Una 24, 25 o hasta 26 de
calibre. El razonamiento es obvio: “cuanto más gordo es el tubo, más puntos por
robos en la línea”.Pero esto no es siempre así. En muchos casos de los arqueros de élite de arco recurvo (en poleas el 99% de la élite de Sala utiliza tubos de flecha gruesos como la 25 ó 26) se han pasado de nuevo al “carbono” o a flechas de aluminio de 19, 20 ó 21 de grosor. Simplemente hacían más puntos y con mayor regularidad con las flechas de carbono, que aunque más finas, perdonaban más sus errores. La proporción actual del último Cto. del Mundo de Sala de Cuba en el 99 es clara, un 48 % utiliza carbono, y “sólo” un 52 % aluminio. Y de estos, un 20 % los tubos “normales” a su potencia (con calibres de flecha 18, 19 ó 20). Esto hace 2 temporadas no fue ni mucho menos así, siendo el 70 % de los arqueros de recurvo de élite los que utilizaban los tubos “hipergruesos”. Y es que esta tendencia actual es muy lógica cuando analizamos el comportamiento de las flechas en función de los estilos, técnicas y errores típicos de los arqueros. Es sabido que las flechas de carbono, por su poco peso, velocidad de salida y comportamiento intrínseco (forma de barril o paralelo) son más “permisivas” a los fallos de suelta (dejada) de la cuerda. El aluminio es más sensible a las malas sueltas. Lo mismo, aunque en menor medida sucede con determinados fallos de reacciones en el brazo de arco. El aluminio es más “estricto”. En estilos de tiro muy dinámicos, el aluminio rinde mejor. El arquero que tira sin pausa ni parada y que realiza sueltas largas y explosivas se adapta generalmente muy bien al aluminio y le saca todo el rendimiento. En estilos más estáticos, con sueltas de “dedos” y cortas, el carbono es mejor “compañero de viaje”. Pero esto no es una regla fija. Siempre hay excepciones. Mi consejo es probar con los tubos habituales de aire libre (al bajar la potencia hay que volver a regular el arco, hilos de las cuerdas, botón de presión, tiller, fismel, peso en las puntas, etc) y después de unas semanas de controles, probar unos tubos de aluminio de 20, 21, 22, 23, 24 ó 25 de calibre (en función de las características del material de cada arquero) y ver si se “roban” más puntos, o resulta que hacemos unos “puntillos” menos que con el carbono. Sacar conclusiones propias es mucho más ventajoso que el mejor de los consejos.
LAS PLUMAS
En la sala, el objetivo es que las flechas se
estabilicen cuanto antes, mejor, y para esta función, plumas grandes (plástico
o naturales) son la mejor elección. El único cuidado consiste en asegurarnos de
que el tamaño y “perfil” (ancho) de la pluma no pueda rozar con el botón de
presión, reposaflechas o ventana del arco en el momento de disparar, lo cual
haría exactamente el efecto contrario al deseado, menos estabilidad y vuelos
“cabeceantes”. Las plumas de 3, 4 ó 5
pulgadas son las normalmente usadas en la Sala. Pero tengamos presentes que
una gran pluma frena la salida de la flecha, y el “spine” dinámico (dureza de
la flecha que determina la flexión del tubo en el disparo y la proporcional reacción
del botón de presión). Esto nos exige volver a hacer un ajuste fino del arco,
con pequeños cambios en encoque y durezas del botón de presión para determinar
en qué combinación los grupos de flechas lanzadas son más cerradas y redondas.Las plumas Spin Wing, sólo se ven en tamaños medios y grandes. Si la flecha y arco están muy bien ajustados, esta pluma va muy bien en sala. Pero con la pluma natural, muchos problemas “tontos” desaparecen o se disimulan. Pruebe varias plumas grandes y determine su mejor pluma para la sala.
LOS VISORES, MIRAS Y COLIMADORES
La diana de sala es más pequeña y con menos colores
que la de aire libre. Esto nos fuerza a apuntar con algo más de precisión (o al
menos invertimos algo más de tiempo involuntariamente). Para que este acto no
suponga demasiado esfuerzo, ni nos agote demasiado el sistema nervioso, aconsejo que se utilicen miras o colimadores
más grandes (el agujero del visor más grande y el punto del centroo más
pequeño, o eliminado totalmente). También
es recomendable atrasar el visor en su distancia del cuerpo del arco (las
reglatas de prolongación del visor más cortas o en los agujeros del medio).
Estos dos hechos nos presentan un visor menos “tembloroso”
en el momento de la puntería, y las dudas de mover para sacar el clicker y
realizar el tiro son menores. No tema en perder precisión en su puntería y
realizar peores resultados por ello.
Le podrá sorprender que aun con esa “posible” pérdida
de precisión, realizará mejores puntuaciones. La causa es sencilla de explicar. Los fallos en sala en muy pocas
ocasiones son debidos a la puntería y su precisión, sino a las dudas, reacciones
consecuentes por ellas y a los movimientos descoordinados y tiros fuera del
ritmo habitual de tiro. Esto se reduce con los ajustes en el visor y en el
colimador.
EL
PESO DEL ARCO
Al
no presentarse la posibilidad del temido viento, algunos arqueros optan
por “lastrar” algo más su arco. Esto le presenta una sensación de mayor
estabilidad en la puntería y en la reacción en el tiro. Pero recuerde,
sólo un poco. Si se pasa, se cansará mucho más y el arco se volverá
mucho más “lento”.
CONSEJOS
FINALES
Habiendo
hecho un repaso de los puntos más importantes, no quiero terminar este
artículo sin recomendarle unos trucos o puntos a tener en cuenta.
Lo más importante es que el arco este “PERFECTAMENTE” regulado, y que la
flecha emplumada y desemplumada claven muy agrupadas a los 20 ó 25 m. Que la
pluma NO ROCE en ningún elemento del arco en su salida. Si cambia de potencia
del arco, no se olvide de buscar el fismel, tiller y otros ajustes del arco que
son necesarios con este cambio. Y un último dato. Una flecha pesada, al ser más
lenta va mejor en sala que una ligera y rápida. Es por esto que incluso una
flecha tan fina como la EASTON X-10 sea utilizada cada vez con más asiduidad en
las competiciónes de alto nivel en Sala. Un dato. En la Habana, (Cto del Mundo
de Sala -99) el campeón del mundo, Magnus Petterson (SWE) utilizó la X-10. El
subcampeón, el Ukraniano Markian Ivashko unas Easton X-7 23 12. La campeona del
Mundo, Natalia Valeeva (ITA) y la subcampeona, Svitlana Baard (UKR) presentaron
unas XX 75 1914. Los 2 terceros puestos tenían flechas de carbono ACE.LA APERTURA DEL COLIMADOR (George Tekmitchov. Archery Focus)
A
la gente le encanta jugar con la
apertura y tamaño del colimador. Normalmente son baratos, hay una gran variedad de ellos en el mercado y pueden tener un gran efecto en cómo se realiza el tiro. La razón es que la apertura tiene una gran
influencia sobre cómo se percibe la
diana, lo que puede afectar nuestra
focalización y el tiempo de tiro.
La
apertura del colimador para el arco
olímpico, como varios de los otros
componentes del equipo que usamos, están
regulados por la FITA. Básicamente no puede tener ningún tipo de aumentos (lentes), ningún elemento óptico o electrónico y solo
se permite que dé una única referencia
de puntería.
Esto
parece bastante limitado, pero en la
práctica hay todavía un montón de formas de variar la apertura y que están acorde a las normativas.
Aunque
hay excepciones, podemos dividir las
aperturas del colimador de tres tipos:
EL
ANILLO ABIERTO:
El
anillo abierto es muy popular por una
razón muy importante: ¡Funciona! El
ojo humano está entrenado de manera
natural para alinear los objetos
centrándolos en un anillo. Aunque
parezca que un anillo permite mucho movimiento, esto no es perjudicial en la
precisión, como discutiremos más
adelante.
UN
PUNTO:
Un
punto no es en realidad una apertura,
más bien es un retículo que se coloca en
la diana o sobre una referencia en la
diana. Los puntos pueden ser de diversas
formas, desde las fibras ópticas plásticas brillantes hasta una cabeza de cerilla o de alfiler.
EL
ANILLO CON PUNTO:
Esta
es una combinación muy popular y está formada por la combinación de un punto
(habitualmente pequeño) centrado dentro de un anillo
EL
ANILLO ABIERTO:
La
ventaja fundamental del anillo abierto
es que permite focalizar donde se quiere
impactar. Esto permite un apuntado
natural. El uso de un anillo abierto es
todavía relativamente nuevo (en el contexto de un deporte tan viejo como el
tiro con arco). Dick Tone lo usó con
bastante éxito en los 60 por lo que la
mayor parte de sus pupilos en Estados Unidos usan un anillo abierto. Recientemente, yo mismo he estado
usando un anillo de diámetro variable.
La rendija o diópter del tipo diafragma AMBO alemana, que está formada por un
anillo variable tipo diafragma (Anschutz) sobre una montura bastante robusta.
Esto me permite tener la misma visión de la diana a todas las distancias FITA.
Un colimador de anillo más simple y muy efectivo es el “Full adjust aperture”
de Lancaster Archery Suplly. Este anillo viene con unos puntos inter-
cambiables y lo usan un gran número de arqueros americanos de alto nivel. Otra
variación bastante popular es el colimador de de anillos coloreados y retículos
de distintas formas, y al menos dos tamaños (como nota, hace más o menos
doce años, muchos arqueros comenzaron a usar trozos cortados de los culatines
Beiter como insertos de sus anillos del visor, y así tener una mejor
visibilidad).
La
ventaja del colimador tipo anillo es la
sensación de apuntado natural que resulta durante el tiro, además en un
disparo más rápido.
El
lado negativo es que algunas personas tienen problemas para apuntar fuera del
centro en situaciones de viento (apuntar a colores); con este tipo de
anillo, el visor parece que quiere volver siempre al centro.
EL
PUNTO:
Puntos
simples son ya mucho menos comunes entre los tiradores de arco olímpico
actuales. Hay al menos dos maneras de usar el punto. Una es simplemente situar
el punto encima del amarillo y disparar. Algunas personas no tienen ningún
problema con este sistema, pero otras muchas no les gusta este sistema, ya que
el punto les tapa su objetivo, que es impactar en la zona de la diana que está
oculta detrás del punto. Algunos arqueros encuentran que obtienen mejores
resultados mirando al punto en sí mismo y dejando que la diana quede borrosa.
Esto es similar a la manera correcta de apuntar con pistola de precisión.
Este
método funciona sólo para unos pocos arqueros pero puede tener un diferente
resultado cuando se tira con viento. Determinadas personas tienen problemas
mentales a la hora de mantener el punto en el amarillo. Esto puede ser “curado”
muy a menudo cambiándose a un anillo abierto.
El
segundo método es el mantener el punto en algún área de referencia en la diana,
como ejemplo en la parte superior del azul. Esto puede llegar a ser muy útil en
algunos casos como por ejemplo cuando un arquero tiene un arco de potencia
limitada y no puede alcanzar la diana apuntando a ella directamente. Aunque en
general, este método se usa para trabajar “ciertos” problemas mentales basados
en la ejecución del tiro. La ventaja fundamental del punto es que permite al
arquero apuntar fuera del centro con mayor confianza bajo condiciones de
viento.
EL
ANILLO CON UN PUNTO:
Esta
opción tiene la ventaja del anillo y la capacidad de mantener la puntería del
punto, y es una buena elección si el punto no nos distrae demasiado. La mayor
parte de los arqueros de alto nivel dicen que la manera correcta de usar este
tipo de visor es centrarse en la diana dejando que el colimador quede borroso.
Algunos entrenadores piensan que el arquero debería centrarse en el colimador y
dejar que la diana quede borrosa. Parece ser que muchos arqueros que usan este
tipo de visor, utilizan los dos sistemas dependiendo del que necesiten. Por
ejemplo, tirando con buen tiempo, el arquero puede preferir centrarse en la
diana a través del anillo e ignorar el punto que de esta manera quedará
borroso. En situaciones de viento, estos arqueros se centrarán en el punto, lo
pondrán en algún sitio de referencia en la diana, que ahora quedará borrosa y
tirarán con más confianza. Es una elección bastante individual. Muchos de los
arqueros de élite koreanos usan este tipo de visor, el cual es estándar en la
mayoría de los visores del mercado. Algunos de estos visores usan un punto
brillante de fibra óptica. Pero con ellos, en algunos casos los arqueros,
después de probarlo durante un tiempo, encuentran este brillo del punto
mentalmente molesto, y terminan por quitarlo completamente.
Uno
de los colimadores mejores de estetipo es el Spigarellli, que tiene suspendido
un pequeño punto naranja en una cruz muy fina dentro de un bastidor de plástico
negro. Este modelo es bastante popular en Europa.
Los
ejemplos arriba mencionados son sólo algunos de las muchas variables que
existen. Hay literalmente cientos si consideramos además los colimadores
caseros. Trate de encontrar uno que le funcione bien. ¡Quizás este sea el que
le permita ejecutar su tiro olvidándose por completo del colimador!
TIRE MÁS RELAJADO (Por Mike Gerad. Archery Focus)
TIRE MÁS RELAJADO (Por Mike Gerad. Archery Focus)
Puede decirse que cualquiera con
un arco en una mano y una flecha en la otra podría ser capaz de controlar el
nivel de su tensión en el tiro. Aunque
este artículo está pensado para arqueros recurvos que usen clicker y dactilera,
muchos de los fundamentos descritos pueden aplicarse también a los arqueros de
arco compuesto con disparador. Después de todo, todos podemos generar
tensión y liberarla con la misma arma... la técnica.
Cuando en una competición se
observa detenidamente la línea de tiro, siempre se podrá encontrar arqueros con
buenos fundamentos técnicos y estilo. Lo gracioso es que tendemos a pensar que
el arquero con la mejor técnica será el que gane el torneo. Muy a menudo, este
no es el caso. Bueno, a menudo si es el caso, pero simplemente como argumento.
Hay veces que un arquero tiene una técnica y estilo impecable, pero tiene
ciertos problemas de consistencia ya que unos tiros los ejecuta con más tensión
que otros. En mi caso, este problema es de dos sobre una escala de tres, pero
no se ría, ¡no tiene gracia! Esta variación de la tensión en la ejecución es
también una de las diferencias más notables de tirar en entrenamientos o en competición. En competición,
tendemos a elevar
nuestro grado de tensión. Unas veces más y otras menos, si conseguimos no elevarlo demasiado, podremos
tirar sin quedarnos
sin aire y sin caer en el famoso síndrome del "atragantao y atascao". Bueno, dejemos
de bromear y centrémonos en
el asunto en cuestión. La pregunta es;"cómo mantener la tensión a un nivel
controlable”. La respuesta fácil y rápida es; "si comienza con poca tensión y
consigue
mantener el ritmo de tiro,
consiguiendo tirar
en un entorno de cuatro segundos, las posibilidades de crear tensión, hasta el punto de perjudicar su tiro,
disminuyen considerablemente".
Algunos arqueros con una técnica refinada, comienzan con unos
niveles de tensión muy elevados en el brazo de cuerda y/o el brazo de arco. Lo difícil
es refinar la técnica
y el estilo hasta conseguir una manera de tirar en la que no se
acumule demasiada
tensión. Esto es mucho
más
fácil decirlo que hacerlo. Si no
fuera complejo, todo el mundo mantendría la
tensión bajo
control. Como cualquier hecho, la clave está en desarrollar los hábitos para una condición correcta en el
momento
oportuno. Ahí está lo difícil. Si tiene dificultades para
mantener
la tensión, como yo los tengo,
merece
la pena tomarse su tiempo
segmentando la secuencia de tiro e identificando todas las partes en las que
exista un riesgo potencial de crear tensión e identificar los "puntos críticos". El
objetivo es llegar a la apertura completa y al inicio de la
secuencia de apuntado
con tan poca tensión muscular como sea posible. El problema de localizar las
áreas con mayor potencial de
tensión es que puede engañarse a sí mismo: puede encontrar que tiene posibilidades de generar tensión
en la mano de cuerda.
Mientras se concentra en la mano de cuerda, puede no darse cuenta de que está generando más tensión en la
mano de
arco, ¡solo está prestando
atención al brazo de
arco! Lo siguiente será que se encontrará vagando por una senda errónea
tratando de solucionar un problema que no existe. Por lo que, ¿por qué le estoy confundiendo e irritando
comentándole al principio
del artículo las posibles decepciones? Simplemente porque no quiero que se ponga a pensar sobre los
distintos componentes de su técnica y se dedique a des- menuzar y pormenorizar cada
pequeño
detalle. Prefiero que se preocupe
en identificar todas las áreas en las que exista un potencial de tensión excesiva y lo
anote
por escrito. Entonces se
encontrará en un proceso
de “ensayo y error” creando una secuencia de tiro capaz de reducir la tensión en todas las
posibles áreas de riesgo. Centrándose
en el detalle, perdemos la necesaria visión general. Debe
entender su secuencia
de tiro como una unidad y no como
una serie de procesos independientes. A
continuación le enumeraré unos posibles puntos de problemas y una pequeña descripción de los efectos que
estas pueden producir.
Mano de arco.
La tensión en la mano de arco
puede causar mucha tensión en la empuñadura, aparte de otros problemas
potenciales. Existe la posibilidad de que esta tensión se transmita al brazo de
arco. La mano de arco es muy importante
ya que es el único punto de contacto con el arco. Si tienen dificultad
relajando esta mano, a menudo se debe a una reacción en cadena causada, o bien
por una posición incorrecta de la mano en la empuñadura, o bien por determinada
tensión en el brazo de arco. En otras palabras, puede tener una posición que no
le permita relajarse. Si la posición del arco tras la suelta no es recta y
hacia la diana dentro del plano de tiro, será difícil ser consistente.
Brazo de arco.
Este es el aspecto más importante
de su forma y técnica de tiro y ¡todavía es objeto de controversias! El objetivo es tener el brazo estirado y en
línea con el hombro, con una buena geometría y alineación, o sea: debe de tener
el brazo extendido hacia la diana, ¡pero sin tensión! .Ahora, la mitad de
la audiencia se ha levantado e ido y la otra mitad piensa: “sí, yo ya hago
eso”. Así que, ¿cómo hago para extender el
brazo sin acumular tensión? Imagínese el amortiguador de su coche. Si
fuese completamente rígido, cualquier bache se transmitiría a su asiento. Imagínese
ahora su brazo de arco completamente rígido y tenso; cualquier pequeño
movimiento se transformará en bruscos movimientos de su colimador. Con su brazo
de arco relajado, su colimador flota y se mueve como si fuese líquido, ¡no como
si estuviese conduciendo a toda velocidad por un camino de cabras! Debe dejar que sea su correcta geometría la
que haga el trabajo, no su fuerza muscular. También debe mantener la
habilidad de moverse libremente y para ello, es fundamental tener un brazo de
arco relajado. ¿Nunca se ha encontrado con su colimador como si estuviese
bloqueado en una zona de la diana?. Durante todo el round se encuentra
bloqueado en esa zona de la diana, que no es el centro. Relaje el brazo de arco
y su colimador flotará hacia el centro del amarillo. Una de las razones por
lasque creamos tensión en el brazo de cuerda es porque nos encontramos sobrestirados
o bloqueados en el brazo de arco. Mantenga una especie de colchón en el brazo de arco y el brazo de cuerda se moverá
fácilmente cuando lo requiera.
Cuello.
El cuello a menudo se deja de lado
porque es una parte del cuerpo que no se ha relacionado suficientemente con la
técnica de tiro. Aceptemos que el cuello es muy importante, ya que transmitirá
cualquier tensión existente en esta zona a otras partes del cuerpo con las que
se encuentra conectado, y que están directamente relacionadas con la técnica de
tiro: véase espalda y hombros. Esta es una de las partes del cuerpo que tengo
que vigilar constantemente porque no he encontrado ninguna técnica específica
para relajarla. Su cuello es también la
conexión del cerebro con el resto del cuerpo, ¿Qué importancia tendrá
esto?
Cara.
He visto arqueros con una
expresión de absoluta tensión. La tensión en la cara se transmite al cuello y
los ojos. También afecta al anclaje, causando que la mano de cuerda tenga más
tensión y menos movilidad. La cara es otra parte del cuerpo, como el cuello, en
el que puede no notar cómo se va acumulando la tensión. Es un punto en el que
se puede acumular demasiada tensión, con lo cual, es un punto muy crítico a tener
en cuenta. Para relajar la cara, empiece por
los ojos y deje que la tensión baje por los pómulos hasta la barbilla y
se pierda por completo. Relaje la mandíbula y deje que la lengua repose en la parte
inferior de la boca.
Podrá sentir cómo esta sensación de relajación se extiende por
toda la cara, aunque por otro lado, le será difícil notar cuando la tensión se
acumula.
Hombros.
La tensión en los hombros se
origina en muchas ocasiones por una mala geometría del cuerpo y de la posición
de tiro. Esto obliga al uso de muchos grupos musculares para contrarrestar esa
mala geometría, con lo que se crea tensión. La tensión en los hombros tiene la
capacidad de extenderse a otras zonas críticas; el brazo de arco, el cuello, el
brazo de cuerda, la espalda y la mano de cuerda. Es importante dejar que los
hombros descansen en su posición más baja, para conseguir una posición
consistente y evitar tensiones indeseadas. Como no podrá verse los hombros, le
será difícil saber cuándo se encuentran en la postura idónea o no. El uso de un
espejo, una vídeo cámara o tener un buen
entrenador a mano son esenciales para obtener una postura lo más estable
y relajada posible. Sin la mejor postura posible (mejor geometría corporal), es
casi imposible alcanzar la relajación deseada. Recuerde, ¡la postura correcta esfuerza!.
Mano de cuerda.
Liberar tensión de su mano de
cuerda puede parecer obvio, lo difícil de hacerlo bien y rápidamente reside en
identificar el origen de la tensión. Puede parece que cualquier problema en
cualquier parte de la técnica puede añadir un poco de tensión extra en la mano
de cuerda. Algunos puntos clave que le pueden ayudar son:
1) - Tenga un agarre cómodo de la
cuerda. Olvídese de la punta de los dedos y tienda a situar la cuerda hacia la
segunda falange. Más profundo el agarre.
2) - Sea consistente y preciso en
la colocación de la muñeca. Déjela tomar una postra natural de tal manera que
la mano esté paralela al antebrazo. El ángulo de giro que tome la muñeca
variará con cada estructura ósea, pero lo importante es que le permita tomar
una postura natural.
3) - La posición de los dedos
meñique y pulgar tienen una importancia enorme en la mano de cuerda-suelta. No
existe una posición “correcta" para estos dedos extras, por lo que sugiero
que ¡se los corte! (es broma). En serio, sea lo que sea que haga con estos
dedos, debe de ser siempre igual.
Es
muy común tocarse el cuello con el meñique para asegurarse el tener siempre el
mismo giro de muñeca. El
pulgar puede tomar muchas posiciones. George Slinzersolía colocarlo con su dedo
corazón para controlar el "gancho" y la tensión de los dedos. Michelle
Frangilli y Ed Eliason colocan el pulgar detrás del cuello. John Williams une
el pulgar al meñique. Yo dejo el meñique en el aire y pego el pulgar al cuello.
Rick McKinney tiene los dos dedos contra su cuello casi en el mismo punto. La lista
puede ser interminable, pero una cosa es igual en todos estos arqueros, todos
ellos los colocan siempre en la misma
posición y ello les da una sensación de seguridad, cualquiera que sea el
método.
Brazo de cuerda.
El brazo de cuerda es algo más
complicado de analizar y es por lo siguiente. Todos los arqueros empiezan a
tensar el arco con los músculos del brazo, al menos, hasta llegar a una posición
en la que la situación corporal y los músculos de la espalda puedan hacerse
cargo de seguir abriendo el arco. A menudo, la dificultad consiste en saber transferir esa fuerza del brazo al
cuerpo. Es difícil encontrar un paso o un pensamiento que asegure que esa
transferencia tiene efecto. Simplemente suponemos que esa transferencia tiene
lugar porque lo hemos practicado mucho. Pero, ¿qué pasa en una competición
cuando empezamos a estar cansados?. Comenzamos a utilizar la ayuda de otros
grupos musculares, los equivocados, para contrarrestar esta fatiga. Los
músculos del brazo suelen ser los primeros que reclutamos. Para controlar esta transferencia
de fuerza, sea consciente de la posición en la que esta cuando ésta tiene lugar.
De esa manera, tendrá una forma algo más clara de comprobar si se realiza esta transferencia de forma completa y consistente.
Será muy beneficioso saber si se ha realizado correctamente, y en especial
cuando se encuentre fatigado. Nota: la transferencia se realiza normalmente desde los brazos hacia el cuerpo (espalda) en un punto intermedio a mitad
de la apertura. Algunos arqueros lo realizan tan tarde como ya
puede ser en el anclaje
El cuerpo.
El punto de inicio de la tensión del cuerpo es en su punto de
soporte: las piernas. Relajando los
pies, rodillas y caderas, notará que es más fácil relajar otras partes de su
cuerpo. También sentirá que es más sencillo realizar una técnica fluida. Si
empezamos con tensión en nuestras piernas, se transmitirá automáticamente, como
la temperatura afecta a un termómetro; le subirá por el cuerpo, afectando esas
pequeñas partes en las que no puede darse cuenta hasta que ya es demasiado
tarde. La otra gran fuente de
tensión es de nuevo una mala geometría. Otra vez, use un espejo, una cámara de
vídeo o la supervisión de un buen entrenador. Una buena postura le ayudará en
gran medida a conseguir una menor tensión en su musculatura. Una postura
correcta se parece mucho a una "T", con la cabeza justo arriba,
cuando se encuentra en apertura completa. Así que lo que trate de conseguir
trabajando en su técnica es la menor tensión posible desde el comienzo del
tiro. Si empieza con poca tensión, acabará con poca tensión.
MÉTODOS BÁSICOS DE
REGULACIÓN. (Por Jennifer
Furrow-Fonua. Archery Focus)
Antes de empezar con la regulación, entienda que no hay un único método correcto para ajustar un arco. La regulación es un proceso muy individual. Por ello, si un método de regulación
funciona para usted, manténgalo siempre presente. A lo largo de su carrera, probablemente regule su arco muchas
otras veces y de maneras diferentes. Estos nuevos ajustes se
justificarán por cambios en su equipo o
en su forma de tiro. Nunca regule su arco una
vez y se olvide de él por el resto de la temporada. Los ajustes
hay que revisarlos cada cierto tiempo.
Ajustes previos:
A la hora de iniciar el ajuste de su arco, hay una serie de
detalles relacionados con su equipo que deberá comprobar.
Primero, dibuje el centro geométrico
del arco y las palas y compárelo con la línea que proyecta la cuerda del arco
sobre las palas y el cuerpo del arco. Esto es necesario para hallar la correcta
posición del botón de presión, y por
consiguiente el de la flecha y su plano. Para hallar el centro
geométrico del arco, es muy útil el uso de centradores
de palas. Esto son unas herramientas bastante baratas y que le ayudarán a
comprobar rápidamente si la cuerda está
alineada con el centro de las palas (piezas del tipo BEITER). Los
arqueros diestros deberán colocar la flecha ligeramente hacia fuera de la línea
de cuerda, un poco a la izquierda del centro del arco. Esto se logra ajustando
la posición fuera/dentro del botón de presión hasta que la flecha colocada sobre
el reposaflechas asome con su punta ligeramente a la izquierda del centro
Además, asegúrese de que la flecha
está tocando el centro del botón de presión, ni demasiado alto ni demasiado
bajo. Otro punto a comprobar es que el reposaflechas esté ligeramente inclinado
hacia arriba
Todas estas medidas preventivas le permitirán regular el arco con
mayor facilidad y eficacia y le evitará problemas posteriores.
La consistencia en la forma de tiro es una necesidad a la hora de
regular ¿Cómo sabré si estoy tirando consistentemente? Es muy fácil. Una forma
de tiro consistente hace que las flechas agrupen más o menos juntas
(agrupaciones constantes).
Si trata de regular su arco sin esa consistencia y esas
agrupaciones, es de esperar que el proceso de ajuste sea mucho más largo y
costoso. Esto se debe a que su equipo reaccionará cada vez de manera distinta
ante los cambios en su forma de tiro.
También es imprescindible tener en
cuenta a la hora de regular que tenga un grupo
de flechas en buenas e iguales condiciones, o sea, bien emplumadas, con
culatines rectos y las flechas de la misma docena y del mismo uso. Esto es
esencial para conseguir una “buena regulación”. Aunque en un principio parezca
que hay demasiados pasos previos, estos detalles le ayudarán a conseguir un
ajuste general correcto. Ahora ya está preparado para elegir un método de
regulación específico. Como son conocidos una gran variedad de métodos de
regulación, repasaremos pues algunos de los más básicos.
Regulación con la flecha desemplumada:
Las plumas son accesorio necesario
para estabilizar la flecha en su vuelo Por esto, regular el arco utilizando
unas flechas sin emplumar, o habitualmente denominada “flecha desnuda” le
ayudará a ver las desviaciones de la flecha, (que de otra manera serían
compensadas por la pluma). Para este método necesitará al menos tres flechas
emplumadas y otras tres desemplumadas. Si utiliza este método de la flecha
desemplumada, primero compruebe que la posición del encoque se encuentra dentro
de una medida estandar. Esto significa aproximadamente media pulgada (1 cm) por
encima del ángulo de los 90 grados con respecto a la cuerda (use una regleta de
fismel para colocar la posición inicial del encoque).
El método de la flecha desemplumada le ayudará a encontrar la posición
del encoque con más precisión.
Comience tirando tres
flechas emplumadas, aproximadamente a unos 15 ó 20 metros de la diana.
Consiga un grupo “decente” y tire posteriormente las dos flechas desemplumadas. Si las flechas desemplumadas impactan encima o debajo del grupo de las “con plumas”,
se dice que las flechas están cabeceando en su salida de la cuerda
(porpoising), debido a las ondulaciones arriba
y abajo que realiza la flecha a lo
largo del vuelo. Si las flechas
emplumadas impactan bajas entonces
el encoque está demasiado alto
Ajuste el encoque en incrementos pequeños, bien
hacia arriba o hacia abajo, siempre en función de donde hayan impactado las
flechas desemplumadas y tire de nuevo. Realice
este proceso varias veces ajustando la altura del encoque hasta que las flechas
desemplumadas impacten al mismo nivel que el resto del grupo. No se
preocupe si impactan a izquierda o derecha del grupo, de esto nos ocuparemos en
el siguiente paso. Ahora, a continuación, ajustaremos la tensión del botón de
presión. Si las flechas desemplumadas impactan a izquierda o derecha del grupo
de las flechas emplumadas, esto se debe a que coletean en su salida. Si acaba
de ajustar la altura del encoque correctamente las flechas emplumadas
impactaran o bien a izquierda o bien a derecha del grupo
Para los
arqueros diestros, si
la flecha desemplumada impacta a la derecha del grupo, la tensión del botón es
demasiado blanda. Endurezca la tensión del muelle
media vuelta y tire de nuevo. Repita este paso (tirar, comprobar y ajustar)
hasta que las flechas desemplumadas impacten en el grupo. Ajuste de nuevo en
incrementos o decrementos de media vuelta cada vez, de manera que no se “pase”
corrigiendo. Repita el proceso hasta que las flechas desemplumadas impacten con
el grupo de las emplumadas. Cuando sus
flechas desemplumadas “agrupen” con el resto, habrá conseguido una buena
regulación básica. Tenga en cuenta que esta no es una regulación fina, ya
que esta debería hacerse a mayor distancia y ajustando otros elementos del
arco, pero para un arquero principiante, este tipo de regulación será en
principio suficiente y efectiva.
El
método de regulación francés:
En el método de regulación fránces, vuelve a ser muy
importante localizar y fijar correctamente el encoque. Puede realizar esto de
la misma manera que en el método de la flecha desnuda. Cuando lo tenga fijado
en altura, iniciaremos el ajuste francés. Dispare primeramente flecha a unos 15
metros a un punto de la diana en la parte media/alta. Deje su visor fijo en esta posición y tire una flecha emplumada a
cada una de las siguientes distancias: 5, 10, 15, 20, 25, 30 y 35 metros de
distancia. El impacto ideal de las flechas sería una perfecta línea vertical recta.
Si no fuera así, estudiemos cada caso. Primero ajuste la flecha al
plano de tiro, comprobando si el botón de presión está demasiado hacia dentro o
demasiado afuera con respecto a la ventana del arco. Para un arquero diestro,
si la línea que forman las flechas se desvía hacia la izquierda, formando una
línea en diagonal, esto indica que el botón de presión sobresale demasiado del
arco y la flecha apunta demasiado hacia fuera del plano del arco. Métalo con
cuidado media vuelta cada vez que lo toque, hasta que consiga una línea recta.
Si la línea que se produce es una diagonal hacia la derecha, esto nos indica
que el botón de presión se encuentra demasiado metido. Ajuste el botón de
presión hacia fuera en incrementos de media vuelta de tuerca hasta que consiga
una línea recta.
Ahora pasaremos
a ajustar la tensión del botón. Tire de nuevo una sola flecha a cada distancia y
si consigue una figura curva en forma de “C” (para los arqueros diestros), el
botón de presión se encuentra demasiado duro. Gire el prisionero del botón de
presión en incrementos de media vuelta para ablandarlo y repita el proceso de
tirar una flecha a cada distancia hasta que consiga una línea recta vertical.
Si lo que se produce es una figura de “C” invertida, lo que nos presenta es una
tensión del muelle demasiado suave.
Endurezca la tensión del muelle de presión atornillando el prisionero
en incrementos de media vuelta (en la dirección de las agujas del reloj) y
repita el proceso de tirar una flecha a cada distancia hasta que consiga una
línea recta vertical.
Recuerde, para este método siempre debe intentar conseguir una línea
recta vertical. Usted es el que tira las
flechas, así que nadie puede regular el arco salvo usted. Para que no nos
perdamos, enumero de nuevo los pasos a seguir antes de regular su arco:
1.- Asegúrese de que la cuerda
está centrada con el centro geométrico de las palas.
2.- Coloque la flecha de manera que la punta esté ligeramente hacia la
izquierda de la línea de cuerda (arqueros diestros). En los zurdos es al
contrario.
3.- Asegúrese de que tira de forma consistente y sin cambiar el ritmo
habitual de tiro.
4.- Asegúrese de que la flecha se apoya en el centro del botón de
presión.
5.- Asegúrese de que el reposaflechas está ligeramente inclinado hacia
arriba algunos grados.
6.- Coloque un encoque dentro del rango estándar.
7.- ¡Elija uno de los métodos de regulación! Y.... ¡Buena suerte!
BATERIA DE FUERZA UCRANIANA
Segundo Ejercicio
La
Batería de Fuerza Ucraniana es uno de los métodos más populares en Tiro con
Arco para desarrollar las Capacidades Básicas necesarias para poder manejar un
arco con una potencia que está por encima de nuestras posibilidades de partida.
La
primera y a su vez una de las principales ventajas de este método de
entrenamiento radica en que no se precisa ningún tipo de aparato para trabajar
la musculación, sino que se utiliza el propio arco para potenciar los músculos específicos
de cada una de las fases del tiro.
Otra
ventaja es que combina ejercicios de series cortas que buscan la mejora de la
potencia muscular con ejercicios de carrera sostenida encaminada a incrementar
la resistencia y el fondo físico. En este artículo vamos a daros indicaciones
para realizar una batería tal y como se hace para trabajar la adaptación al
arco, y os contaremos también algunos ejercicios que permiten hacer alguna
modificación en la Batería para conseguir objetivos más específicos.
La
batería consta de 3 ejercicios diferentes desarrollados en el formato de series
y repeticiones. Los ejercicios se realizan con el arco montado con todos sus
elementos, visor, estabilizadores, contrapesos, etc., sin montar la flecha, lo
que posibilita realizarlos en cualquier lugar sin peligro alguno. Recordar a
este efecto que no se os debe escapar la cuerda y soltar en vacío. Después de
cada ejercicio tenéis que destensar sujetando la cuerda.
Primer Ejercicio
Tensar
el arco sin flecha (como cuando apuntamos hacia una diana) hasta la posición de
anclaje y aguantar con el arco tensado 10 segundos, procurando mantener una
posición correcta.
Destensar
y descansar 3 ó 4 segundos.
Volver
a tensar y contener igual que en el ejercicio anterior otros 10 segundos.
Volver
a destensar y descansar otros 3 ó 4 segundos.
Realizar
esta serie de tensar y descansar, 10 veces seguidas
Carrera Continua
Dejar
el arco en el suelo o en su correspondiente soporte e iniciar una carrera a un
ritmo de medio fondo (unos 8-10 km/h.). Mantener la carrera durante 5 minutos;
parar y tomar la tasa cardiaca. Debería estar entre las 100 y 140 pulsaciones
al minuto. Si cuando tomamos las pulsaciones el ritmo cardiaco es inferior a
éstas, debemos hacer la carrera un poco más rápida o durante algunos minutos
más. Si el ritmo supera las 150 pulsaciones, debemos hacer la carrera más lenta
o algo más corta.
Realizar
algunos ejercicios de respiración completa y diafragmática hasta que las
pulsaciones bajen a unas 80 pulsaciones por minuto, llegado este momento
iniciar el ejercicio segundo.
Segundo Ejercicio
Tomar
de nuevo el arco levantar hasta apuntar a la diana imaginaria y realizar una
pretensión larga hasta que la mano de cuerda quede a unos 20 centímetros por
delante de la cara. Aguantar en esa posición 5 segundos.
Una
vez completados los cinco segundos seguir tirando de la cuerda lentamente,
pasar por el punto de anclaje y continuar tirando hasta que la mano llegue
aproximadamente a la oreja. Este recorrido debe ir a un ritmo lento de manera
que cuando lleguemos a la oreja hayamos tardado otros cinco segundos.
En
resumen el ejercicio consta de 5 segundos quietos a unos 20 centímetros de la
cara más otros 5 segundos que tardamos en llegar a la oreja (10 segundos en
total). Aquí bajamos descansamos 3 ó 4 segundos y volvemos a repetir el
ejercicio. En total debemos hacer 10 repeticiones.
En
todo momento tenemos que mantener una postura correcta.
Segunda carrera continua
Repetir
el ejercicio de la primera carrera... unos 5 minutos dependiendo de la Tasa
cardiaca, y volver a realizar respiraciones hasta bajar a unas 80 pulsaciones
al minuto. Entonces iniciar el tercer ejercicio.
Tercer ejercicio
Coger
el arco y en dirección a la diana imaginaria con el brazo de arco paralelo al
suelo, hacer 10 tensiones de la cuerda hasta el punto de anclaje, con una
postura correcta. No hace falta correr mucho, pero tienen que ser lentas y
seguidas.
Descansar
3 ó 4 segundos y levantar el arco con el brazo de arco apuntando hacia arriba
unos 45 grados en relación al suelo, en esta posición (como si tirásemos a unos
150 metros de distancia) volver a realizar 10 tensiones hasta el punto de
anclaje, manteniendo la postura lo más correctamente posible.
Cambiar
el arco de mano, sujetándolo con la mano con que habitualmente tiramos de la
cuerda y realizar otra vez las dos series anteriores, primero 10 tensiones con
el brazo de arco paralelo al suelo y luego otras 10 tensiones a unos 45 grados
de altura.
La finalidad de este ejercicio es hacer un
entrenamiento bipolar para que las dos partes del cuerpo se equilibren, dado
que el Tiro con Arco es un deporte asimétrico.
En
los arcos modernos con "asa" es difícil cambiarlo de mano, pero se
puede cambiar el arco con un compañero que utilice un arco de la mano contraria
a la nuestra.
Tercera carrera continua
Repetir
por tercera vez el ejercicio de carrera continua igual que en las dos veces
anteriores y volver a realizar los ejercicios de respiración hasta bajar a las
80 pulsaciones.
Finalización de la Batería Ucraniana
Para
finalizar cogeremos el arco y nos situaremos en línea de tiro. Realizaremos
unos 8 ó 10 disparos como lo hacemos normalmente, pero a un ritmo ligero, sin
dar mucho tiempo de espera entre flecha y flecha con un tiempo aproximado de
unos 10-12 segundos por flecha, disparadas sobre un peto sin diana a una
distancia de unos 15 metros. La finalidad es trasferir el esfuerzo a un tiro
dinámico.
Se
entiende que un arquero está bien adaptado a la potencia de su arco, cuando es
capaz de realizar tres baterías seguidas sin que eso le suponga un esfuerzo
extraordinario. Por otro lado si no estamos adaptados a la potencia de nuestro
arco, este procedimiento supone una buena manera de trabajo y a la vez un buen
test para saber con qué potencia deberíamos poder tirar. Recordar que a este
efecto la potencia real máxima que deberíamos utilizar en las palas de nuestro
arco debería estar en torno a un 40-45% de la potencia máxima que fuéramos
capaces de abrir midiéndola con un dinamómetro en la posición de anclaje un
poco adelantada (unos 5 cm).
ALGUNOS
EJERCICIOS COMPLEMENTARIOS
Vamos a suponer que estemos tirando con un
arco más o menos adecuado a nuestra capacidad muscular, pero que encontramos
algunas dificultades para realizar algunos aspectos técnicos de forma correcta.
Por ejemplo nos cuesta mantener el brazo de arco arriba después de la suelta,
nos cuesta pasar el clicker, nos cuesta empujar hacia la diana con el arco, o
incluso no tiramos lo suficiente de espalda en la trasferencia antes de
realizar la suelta.
En
estos casos podemos diseñar una batería modificándola, añadiendo o sustituyendo
algún ejercicio. Veremos alguna posibilidad a continuación.
Mantener el brazo
Sujetar
el arco y subir hasta la posición de apuntado, pretensar y en esa posición
bajar y subir la mano de arco unos 20 centímetros, 10 veces seguidas, terminar
de tensar el arco y bajar.
Descansar
3-4 sg. y repetir la serie 10 veces.
Pasar el clicker
Sujetar
el arco y subir hasta la posición de apuntado, tensar hasta que la mano de
cuerda llegue al anclaje y en esta posición tensar y destensar aproximadamente
una pulgada 5 veces seguidas.
Bajar
descansar 3 ó 4 segundos y repetir el ejercicio 10 veces.
Empujar hacia la diana
Este
ejercicio es fácil de hacer cuando el hombro de arco está anclado un poco atrás
y tiene recorrido. Cuando el hombro está muy adelantado en la posición de
anclaje, es difícil intentar empujar con la mano de arco.
Subir
el arco y tensar hasta la posición de anclaje. A partir de aquí se puede
trabajar de dos maneras, o sujetar en el anclaje y realizar presiones hacia
delante con la mano de arco (si el hombro tiene recorrido) o intentar
"crecer", empujando con la mano a la vez que tiramos del brazo de
cuerda. Es posible que queramos hacer también este ejercicio mediante la
rotación de los pectorales siguiendo la técnica coreana. El caso es que cada
uno debe ajustar el ejercicio a lo que desea conseguir.
Realizar
al igual que con los otros ejercicios 10 series con los correspondientes
periodos de 3 ó 4 segundos de descanso entre cada uno de ellos.
Sentir la espalda
Levantar
el arco y tensar hasta la posición de anclaje. Aquí transferir la fuerza a la
espalda, realizando 5 contracciones con los músculos específicos implicados en
la última fase del tiro (dorsal y romboides especialmente). Bajar, descansar 3
ó 4 segundos y repetir el ejercicio 10 veces.
Entre
cada uno de los ejercicios que elijáis tenéis que hacer la correspondiente
carrera continua y los ejercicios de respiración.
ALINEACIÓN
DEL ARCO
1 Centrar
la cuerda con el arco y alineación de palas
Para ello, dispondremos el arco completamente
montado, y en el centro de cada pala,
midiendo con una regla, hacemos un par de marcas con rotulador indeleble: una
cerca del cajetín y otra como a una cuarta del tip de la pala. También se pueden comprar alineadores
de palas, (creo que son Beiter), pero de este modo sale más barato.
Apoyamos el arco montado con todos sus accesorios en
respaldo de una silla o cualquier otro objeto, de forma que no se caiga para
los lados y esté estable. Nos retiramos unos 2-2,5 m de él, no sentamos o
apoyamos en algo para que no movamos la cabeza en absoluto, cerramos un ojo,
como si estuviéramos apuntando y miramos por donde pasa la cuerda.
Ésta ha de tapar las marcas con rotulador que
hicimos y pasar por el centro del cuerpo, de forma que, pase por los tornillos
centrales. Es importantísimo, que no
veamos nada de la ventana del arco, de forma que tanto la ventana como el
clicker, sean literalmente una línea en nuestra visual.
Si no estuviera bien alineada la cuerda, cogemos el
manual del cuerpo y vemos como desplazar la pala un poco a la derecha o a la
izquierda, por medios de los tornillos de alineamiento de palas del cajetín,
hasta conseguir centrarlo todo.
Una vez alineada la cuerda, hay que comprobar los
tips de las palas o dicho de otro modo, comprobar si están un poco reviradas
respecto al plano central del arco. Para ello, quitamos el estabilizador largo,
y disponemos el arco de la siguiente manera, apoyado por ejemplo en dos sillas:
Entre cada pala y la cuerda, disponemos una flecha, tal como indica la foto
anterior y la siguiente, de modo que la flecha y la cuerda sean
perpendiculares. Las flechas han de ser de perfil cilíndrico y no en forma de
barril.
Ahora nos ponemos
detrás del arco, y lanzamos una visual, de forma que veamos las dos flechas
como un dedo una encima de otra. Si las
dos flechas son paralelas entre sí, las palas están correctas, si no fuera
así, habría que corregir la pequeña desviación que haya, por medio de una cuña,
(pequeña pletina de plástico rígido), que se pegaría en el cajetín del cuerpo.
Si el cuerpo y las palas son buenos, no suele haber
problemas y la alineación de tips de las palas es perfecto.
Posición
de la flecha
Colocamos la flecha en el arco, con el clicker, y
vamos ajustando el botón, hasta que la punta de la flecha asome a la izquierda de la cuerda, si el
arquero es diestro o a la derecha si es zurdo. Según el calibre de la flecha
deberá asomar más o menos. Si el calibre es grueso, la cuerda y la punta deben
ser tangentes en la visual. Si el calibre es más fino, la flecha deberá asomar
unos 2-3 mm. Hay algunos arqueros que no les gusta que asome nada la punta de
la flecha, y dejan el botón de forma que la cuerda pase por encima de la flecha.
Ya se sabe:”Cada maestrillo, tiene su librillo”.
De cualquier modo, la mayoría de manuales recomienda
que la punta asome algo por el lateral de la cuerda. El índice del visor, ha de estar más o menos según
la misma visual que hemos utilizado para alinear la cuerda.
El reposaflechas, debe estar puesto de forma que:
-
Esté
levemente inclinado, para que la flecha no resbale y se caiga si le quitamos el
clicker.
-
La
parte de la varilla del reposaflechas donde apoya el tubo, debe coincidir más o
menos con la zona donde hace contacto el botón.
-
La
varilla del reposaflechas debe asomar lo mínimo por debajo de la flecha si
miramos desde arriba.
El clicker ha de tener la tensión justa. Si tuviera
mucha tensión, ésta podría apretar el tubo contra el botón de forma que al
saltar el clicker, el botón expulse un
poco para fuera la flecha.
excelente publicacion,,,felicitaciones y muchas gracias..por esta clase de trabajo ,que nos ayuda a mejorar cada dia mas
ResponderEliminarMuchas gracias por la remenda explicación soy nuevo en este mundillo aunque leyendote seré menos nuevo.
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